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Alberto de Rosa (Ribera Salud): “Firmaría una pancarta a favor de una Sanidad pública y de calidad”

Alberto de Rosa es el director gerente de Ribera Salud, la empresa privada que gestiona varios hospitales públicos en el País Valenciano y la Comunidad de Madrid. Lleva en la gestión sanitaria 15 años. Con él nació el conocido como modelo Alzira y dice con orgullo que es “la fuente” cuando se habla del modelo de concesión administrativa, el eufemismo que se le da a la privatización de la gestión de hospitales.

De Rosa nos atiende en su despacho en Madrid. En el centro de la capital, las oficinas de Ribera Salud ofrecen un panorama extraño de lo que fue y parece que ya no es. En cambio, la sala de gerente se mantiene impoluta, entre

- ¿Está el modelo Alzira en su peor momento?

- Si tuviera que decir cuáles han sido los momentos más complicados, diría que los primeros años, porque había mucha gente que no apostaba por la continuidad del modelo, que nos decía que en un año devolveríamos las llaves. A nosotros se nos contrata para dar la mejor asistencia sanitaria que seamos capaces en una zona concreta, nunca hemos intentado rebatir ningún tipo de crítica política porque no somos políticos. Sí nos preocupan las críticas de los ciudadanos y por eso trabajamos por ello.

- ¿Cómo afecta la decisión del gobierno de la Comunidad de Madrid de renunciar a externalizar seis hospitales a Ribera Salud?

- Es una decisión que lamentamos.

- ¿Le llamó el presidente Ignacio González antes de hacer pública la decisión?

- No, nos llamó el nuevo consejero para citarnos y explicárnoslo. La verdad es que nos enteramos por la rueda de prensa, no teníamos ninguna información anterior. Lo lamentamos porque creemos que era un proyecto pionero, importante, ambicioso… Yo, más que decir cómo afecta a Ribera Salud, me preguntaría qué va a pasar ahora. Nosotros hicimos un proyecto profesional de mejora de los hospitales Infanta Leonor y Sureste, íbamos a ampliar en 100 camas el Infanta Leonor, íbamos a generar empleo… Era un proyecto que gustaba a los profesionales, teníamos previsto un centro de especialidades en Rivas Vaciamadrid. ¿Y ahora qué?

- Usted siempre dice que es un defensor de la Sanidad pública, ¿podíamos verle detrás de una pancarta con la marea blanca?

- Yo firmaría una pancarta de queremos una Sanidad pública y de calidad, pero también sostenible en el tiempo…

- Y ahí es donde entran los modelos de concesión…

- Soy partidario de no enfrentar la gestión pública a la gestión privada. Yo creo que hace falta reformar la gestión pública. Toda la gente que defiende este sector debe decir que se tiene que reformar, se debe despolitizar, se debe dar una gestión distinta, vincularla a resultados de salud, de demora. El debate de la colaboración público-privada, va a ser una posición minoritaria.

- ¿Por qué hasta 1999 no se distingue entre la gestión pública y la privada?

- Si vamos a la historia, habría que ir al año 1991, cuando un gobierno socialista toma la decisión de hacer el informe Abril, aprobado por el Congreso. El ministro de entonces, Julián García Vargas, siempre dice que cuando iba a tomar decisiones lo cesaron. El otro hito es la aprobación de la Ley 15/97, con una amplia mayoría también, del PSOE, PP, CiU y PNV. El modelo Alzira es hijo de estas dos reflexiones que en los 90 se debatían. No debemos enfrentar Sanidad pública y privada. Ojalá tuviéramos un observatorio donde se pudieran evaluar los modelos de gestión. Ése es el gran déficit.

- Pero si no se hace es porque a alguien no le interesa.

- Yo creo que a los políticos en general no les interesa.

- ¿Quizá porque podría concluirse que hacen una mala gestión de la sanidad pública?

- Porque puede que, cuando se compare una comunidad con otra, salgan mal en la foto. Cuando alguien nos acusa de poca transparencia, yo siempre digo que tenemos los datos a su disposición. A mí lo que me preocupa es que mientras discutimos si son galgos o podencos hay comunidades autónomas que reconocen que tienen 3.000 pacientes esperando más de tres años, o que tienen 180.000 enfermos esperando en total y casi 30.000 más de seis meses. Esto sí me preocupa.

- Una política de recortes y de degradación de la Sanidad pública beneficia a las empresas concesionarias, ¿no es así?

- Si analizas los datos, ves que en los últimos años el gasto sanitario disminuye principalmente en la inversión, el gasto farmacéutico y en salud pública. Creo que todos tenemos que darnos cuenta de que para hacer sostenible la Sanidad pública, tenemos que ver cómo podemos contribuir. Pensar que las empresas públicas estén esperando la degradación para beneficiarse…

- Pero el objetivo de la empresa privada es hacer negocio. Si no, ¿por qué se meten en la gestión sanitaria?

- Entonces, según tú, habría que eliminar el modelo MUFACE, que ha sido respetado por los sindicatos y por los partidos políticos, y es muy valorado por los funcionarios. Pero ahí nadie cuestiona si hay ánimo de lucro. Yo, lo que digo, es que es un modelo bueno que ha funcionado desde hace muchos años. Quisiera que todos estos temas se tratasen con profesionalidad y quitar la ideología. Si nos dejaran a los profesionales del sector de la salud hacer un nuevo informe Abril…

- ¿Incluyendo a profesionales como Lloyds Bank?

- Yo estoy hablando de las sociedades científicas, de los colegios profesionales, de las compañías del sector, de las fuerzas sociales. Ojalá se actualizara la reflexión del informe Abril porque creo que sería positivo. Hemos de quitarnos estereotipos, posiblemente los que critican el modelo Alzira defienden los conciertos sanitarios, por ejemplo.

- Independientemente de críticas de unos y otros, ¿entiende que la gente se alarme cuando lee titulares como Una constructora vende dos hospitales a un fondo de inversión?

- A mí me preocupa que en una comunidad autónoma como Cataluña haya 180.000 señores esperando y nadie se plantee dentro del sector hacer un llamamiento a que esto no puede ser.

- ¿Eso quiere decir que lo otro no le preocupa?

- No. Si Sacyr tiene una concesión de la parte no asistencial de un proyecto, si es legal que se venda y es correcto, pues no lo veo un problema, sinceramente.

- ¿Usted cree que está bien hecha la planificación de los hospitales de la Comunidad de Madrid?

- Yo lo que creo es que tenemos un sistema sanitario que se construyó a finales de los 60, 70 y 80, cuando se llevaban los grandes hospitales, de muchas camas y en grandes edificios. Para mí, la Sanidad del futuro va a ir por hospitales con menos camas, más horizontales, por trabajar con la Atención Primaria, con la red social, porque el enfermo de hoy es un enfermo crónico. Yo sí creo que tenía sentido hacer hospitales en la periferia porque es donde estaba creciendo la población.

- En 2018 será la primera vez que una administración decida si se renueva el acuerdo de gestión, en este caso en el Hospital de Alzira. ¿Tiene miedo? ¿Qué piensa? ¿Ha hablado con el presidente valenciano, Alberto Fabra, últimamente?

- Estuve con Alberto Fabra (PP), Ximo Puig (PSPV) y Enric Morera (Compromís). Yo no me dedico a la política ni me voy a dedicar. Sobre ese tema sí quiero dejarte algunas ideas claras. En primer lugar, que la demostración de que esto no es una privatización es que el nuevo gobierno tomará la decisión que considere. En segundo lugar, la demostración de que estamos en un Estado democrático y de Derecho es que el gobierno que surja de las urnas será el que tome la decisión.

- Imagino que pedirán indemnización…

- Lógicamente si decidieran no cumplir el contrato, hay suficiente legislación en España que avala que tengamos que negociar una salida anticipada.

- ¿Cómo entregarán las llaves?

- La Ley te dice que cuando acabe la concesión puede ocurrir una de estas tres cosas: Que se renueven cinco años más, a una menor cápita, porque ya estará amortizada todo la inversión. La segunda, que se la quede la administración y todos los empleados pasen a ser trabajadores laborales de ella. La tercera, volver a sacar un nuevo concurso con la fórmula que estimen conveniente.

- ¿Tiene miedo de que el PP pierda el poder en la Comunidad de Madrid o en el País Valenciano?

- Yo no sé lo que es el País Valenciano [se ríe], sino la Comunidad Valenciana. A mí me gustaría apelar a la responsabilidad de los partidos. Yo creo que tenemos un problema en España en el que vamos a tener bajo crecimiento económico en los próximos años, va a aumentar el gasto sanitario por encima del PIB y la inflación, y vamos a tener que acometer reformas en el sistema sanitario, tal y como han hecho el resto de socios europeos. Estoy convencido que los partidos con voluntad de gobierno van a contar con la colaboración pública privada en sanidad.

- ¿Por qué Ribera Salud gestiona el laboratorio central de análisis clínicos?

- Para mí, Ribera Salud es un concesionario de la administración pública, sólo trabajamos para ellos y no tenemos ningún otro interés en el sector privado. Llegamos a la conclusión de que teníamos que estar presente en todos los modelos que impliquen cambio, innovación, reformas. A mí, el laboratorio central de la Comunidad de Madrid me parece extraordinario, además supone un ahorro de más de un 60%.

- Igual una solución sería nacionalizar Ribera Salud, si trabaja sólo para la administración y hace acciones que suponen un 60% de ahorro…

- Las experiencias de éxito hay que transmitirlas al sector. Ya veremos cuál es la evolución de los modelos de colaboración público-privadas, a lo mejor en el futuro pueden ser empresas mixtas, con capital público. Hay que estar abiertos a todas las fórmulas. Yo, por ejemplo, abogo porque una parte del capital sea de los profesionales.

(Toni Martínez, La Marea)