El diputado de IU Gaspar Llamazares dice que diferenciará un servicio de referencia estatal en investigación de uno asistencial en Langreo
Para el diputado de Izquierda Unida por Asturias en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, hay un elemento que será crucial para determinar si el centro Stephen Hawking de lesiones medulares va a ser una referencia de investigación estatal o un mero servicio asistencial: su plantilla. Y es, precisamente, lo que más dudas genera tras la reunión de la comisión de seguimiento celebrada el jueves en Oviedo. En dicho encuentro, el director general del Imserso dijo que había dinero, unos 400.000 euros para acabar la obra, que había también disposición para hacer frente al equipamiento y que su gestión sería pública.
El diputado, que está haciendo un férreo seguimiento del proyecto en el Parlamento, aplaude, por un lado, estos primeros compromisos del Gobierno central, pero puntualiza varias cosas. La primera es la cantidad consignada, que es «insuficiente»; explica que daría para abonar facturas pendientes y, de forma muy ajustada, para acabar las obras. «No sé cómo piensan equiparlo, pero nosotros hemos presentado una enmienda al presupuesto general del Estado para que la partida se aumente hasta los dos millones de euros».
La otra gran duda es la plantilla, y no solo en su especialización, ya que determinará, como señaló, el futuro del centro: «¿Cómo piensan contratar los 150 profesionales previstos para el equipamiento cuando hay una restricción para crear nuevos puestos de trabajo? Ahora mismo solo se está cubriendo un 10% de las bajas de empleados del Estado», apuntó. A esta situación hay que añadir que esa plantilla genera un gasto corriente sostenido a partir del mismo día en que el centro de Barros se ponga en funcionamiento. Llamazares aseguró que realizará un control en sede parlamentaria de los compromisos adquiridos por el responsable del Imserso.
La alcaldesa de Langreo expresó también sus recelos tras celebrarse la comisión de seguimiento. «Si bien el Imserso se ha comprometido a terminar las obras y dotar al centro de equipamiento con cargo a los presupuestos de 2014, no se han puesto sobre la mesa plazos definitivos para su puesta en funcionamiento».
María Fernández recibió bien la comunicación de que el centro de referencia estatal vaya tener una gestión pública, pero se plantea una cuestión: «No sabemos exactamente cómo lo van a hacer y así se lo he comentado al director general, dado que éste manifestó la imposibilidad de creación de empleo público conforme a lo establecido en la ley presupuestaria».
La socialista reivindica, además, «que se cumplan los compromisos adquiridos y que se vean hechos, no solo palabras. Confío en que se hagan realidad pronto», declaró.
Alejandro Fuente, El Comercio
