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¿Por qué hay tan pocas estatuas de mujeres en el mundo?

Estatua de Pepita Texidor en la Ciutadella, antes de ser restaurada. Fue la primera mujer en tener un monumento en Barcelona
Varias personas se fotografían junto a la estatua de Millicent Fawcett, en la plaza del parlamento británico, en Londres
Es difícil pasar por alto las esculturas cuando uno camina por las calles de Barcelona. La gran mayoría luce majestuosa en parques y en puntos clave de la ciudad. Figuras imperantes que a menudo están de pie, aunque también se las puede ver sentadas, adoptando estoicamente una pose. Cada una desprende su esencia, pero la gran mayoría tiene una característica en común: el género.

La ciudad condal cuenta “como poco con 168 estatuas de hombres por sólo 14 de mujeres”. “Pero más triste resulta saber que, de estas 14, ni siquiera todas tienen nombre y apellido. Algunas son personajes de ficción, como la Colometa o la Violetera. En cambio, en Barcelona no se puede encontrar en modo mármol ni a Mercè Rodoreda ni a Raquel Meller”. Lo cuenta y lo denuncia María Isabel Gascón, presidenta del Grup d’Història de les Dones que fan Història, entidad que, como su nombre indica, se dedica a rescatar la biografía, muchas veces silenciada, del género femenino. Unos datos que demostrarían que “la paridad en cuestiones monumentales no existe”.

Esta desoladora estadística confirma el histórico déficit de reconocimiento social que sufren las mujeres, salvo que se traten de vírgenes, religiosas o reinas. Un déficit que “sólo se puede corregir recuperando la historia que no se ha contado y visibilizando los nombres de las mujeres que merecen esos reconocimientos”, cuenta Gascón a La Vanguardia.

Carmen G. de la Cueva: "Sartre tuvo una relación machista con Simone de Beauvoir"

Fue la niña violeta, así la llamaba su madre. El violeta es la referencia a un color indomable, uno que no es fácil de obtener, es complejo y es el resultado de varios tonos. La madre de Simone de Beauvoir la definía como violeta porque ella, desde muy pequeña, tuvo un carácter enmarañado, que representaba una mezcla de formas de pensar, de ser y hacer. Era una niña difícil, contestona, dirían ahora. Carmen G. de la Cueva se identifica con esa niña y, como Simone, también se volvió feminista.

De la Cueva ha escrito Un paseo por la vida de Simone de Beauvoir (Lumen) que es un recorrido biográfico, entretenido y con ilustraciones de Malota. El libro nació de la investigación que por cuatro años ha hecho la autora quien asegura que comenzó con pie izquierdo el abordaje de la vida de Beauvoir: «Empecé a leer los estudios y las críticas que se hacían sobre la obra y vida de Simone, más tarde, descubrí por una frase de Lyndall Gordon -biógrafa de Virginia Woolf, entre otras- que la mejor manera de conocer a un personaje es a través de sus propios escritos», comenta de la Cueva.

La fascinación de De la Cueva por la figura de Beauvoir se sedimentó cuando leyó El segundo sexo, publicado en 1949 y que más de un siglo después De la Cueva encuentra absolutamente vigente. «En este libro Simone describe situaciones a las que hemos sido sometidas las mujeres durante décadas. Los mitos, por ejemplo, en torno a la menstruación y toda la serie de tópicos y clichés que han hecho que las mujeres seamos vistas como eso, como un segundo sexo».

El efecto de los mayores precios del petróleo (Manuel Sánchez González)

El precio de la mezcla mexicana de exportación de petróleo ha ido en ascenso respecto al valor de finales de 2015, en una trayectoria que ha acumulado un aumento de más de 110 por ciento.

¿Se ha beneficiado México con ese incremento? La pregunta es relevante dado que, durante el cuarto trimestre de 2014, México pasó de ser un exportador neto a un importador neto de petrolíferos y, a partir de entonces, el déficit comercial petrolero se ha ampliado de forma casi continua.

Específicamente, nuestro país vende en el exterior cada vez menos barriles de crudo y compra cada vez más volúmenes de productos refinados del petróleo, entre los que destacan la gasolina y el diésel; así como de gas natural y petroquímicos.

Viaje a las cenizas del Califato

'Las cenizas del califato'. Autor: Mikel Ayestaran. Editorial: Península. 239 páginas. Precio: 17,90 euros.

Cuando acaban las batallas, los focos se apagan y ya no hay periodistas para contar lo que queda: muerte y destrucción. Mikel Ayestaran recorre las ciudades de Siria e Irak que el Estado Islámico ha dejado en ruinas y lo cuenta en un nuevo libro de reporterismo de guerra

Estamos frente a la puerta de una vivienda a las afueras de Deir Hafer, población al norte de Siria que hasta marzo de 2017 estuvo bajo el control del grupo yihadista Estado Islámico (EI). Aquí vive Farida al Ahmad. Es un lugar humilde, como todos los que se ven en esta zona rural. Llamamos y, después de esperar durante un rato, nos abre un niño con una jarra de agua en la mano. Inmediatamente, aparece una mujer cubierta de negro. Llora. El niño sirve agua en un vaso y nos lo ofrece. Explicamos a la señora que soy un periodista que llega desde muy lejos para hablar con ella de su hijo Osama... Pronunciar este nombre es suficiente para que la mujer aparte la mano con la que se cubría la cara. Sin secarse las lágrimas, exclama con fuerza: "¡Nos declaramos inocentes de sus actos! ¡Es un castigo de Dios!"

Después de tres años de mandato, con una bandera y unas fronteras marcadas, el califato establecido por el EI entre Siria e Irak es historia tras su derrota militar. Yo estaba en Bagdad la mañana en la que un entonces desconocido grupo que se presentó al mundo como Estado Islámico de Irak y Levante tomó Mosul y Tikrit, y tres años después fui testigo directo de la caída de Mosul, la que fue su capital en Irak. Sobre el terreno no hay nada que celebrar. La herencia del califato son cientos de localidades y ciudades fantasma a las que los civiles no pueden regresar debido a la destrucción, la falta de servicios y, sobre todo, al miedo y la inseguridad. Durante todo este tiempo, desde el verano de 2014, he esperado las derrotas del EI para poder viajar a las zonas liberadas en Siria e Irak y cobertura a cobertura he preparado un libro que es un viaje por las ruinas del califato de la mano de aquellos que al sobrevivido al califa, a la guerra y que ahora luchan por recuperar unas vidas robadas por la violencia.