Más de 7.500 entradas y 350.000 visitantes desde el 9 de octubre de 2011

Monago acredita 16 viajes de trabajo a cargo del Senado y 22 privados pagados con su tarjeta

Comparecencia del presidente de Extremadura

Anuncia que se presentará a la reelección en las próximas elecciones autonómicas

'No me van a callar, ahora menos que antes', afirma

Mucho más delgado -entre la dieta a la que se está sometiendo hace ya algunas semanas y el sufrimiento incubado desde hace ocho días- el presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, se ha enfrentado esta mañana a la prueba definitiva para restaurar su honor y su continuidad al frente del ejecutivo extremeño. Lo ha hecho antes de que anunciara una comparecencia en el Parlamento extremeño fijada para el 27 de noviembre. Pero el miércoles recibió la documentación del Senado y no ha querido que las especulaciones sobre su persona se siguieran disparando.
En la rueda de prensa, convocada anoche a última hora, Monago ha acreditado que durante el periodo comprendido entre el 3 mayo de 2009 y el 4 de noviembre de 2010 realizó a Canarias 16 viajes de trabajo cargados al Senado y 22 de carácter privado -no sólo a Canarias- que pagó con su tarjeta de crédito personal. Asimismo, ha anunciado que los documentos que acreditan el carácter de sus traslados los ha puesto en manos de sus abogados para emprender las acciones legales que consideren oportunas.

"He estado atrapado en una tormenta de arena, un ser humano obligado a demostrar su inocencia al no disponer de la información de hace cinco años y se ha tratado de una manera despiada", aseveró: "He sido sometido a un linchamiento público sin poder defenderme" porque, añadió, "mintieron en las cifras (no fueron 32 viajes) ni en las fechas".

Arropado en la sala de prensa por todos sus consejeros y su equipo más cercano en la sede del gobierno extremeño en Mérida, José Antonio Monago ha denunciado haber sufrido un "linchamiento público". "Se me ha negado la presunción de inocencia", ha criticado antes de preguntar: "¿Quién paga ahora el honor mío y el de mi familia?".

Además, ha mostrado toda la documentación de la que dispone (certificado del Letrado Mayor del Senado que asegura que los viajes fueron 16 y no 32), extractos bancarios con el pago de sus vuelos de índole privado durante esa etapa (hasta 22) que pagó con su VISA, informes del PP de Tenerife avalando su trabajo en las Islas y también del senador de Tenerife Antonio Alarcó, entre otros papeles. Y ha señalado que al término de la rueda de prensa la pondría a disposición de los periodistas para cotejarlos.

En este sentido, también conminó a los portavoces de los tres grupos parlamentarios de la oposición a verificarlos -también los extractos bancarios personales- cuando lo estimen oportuno. A la vez, durante su intervención, el presidente extremeño ha ido desgranando los motivos de los 16 viajes a Canarias que ha acreditado el Senado, y ha insistido en que "todos eran de trabajo" para mantener reuniones y asistir a actos del PP en la islas.

Entre estos viajes se encuentran la participación activa en la campaña del PP de Tenerife Te escuchamos que luego trasladó a Extremadura, reuniones para estudios de planes de empleo para Canarias, Extremadura y Andalucía, contactos con la asociación del Pueblo Saharaui que luego trasladó en seis preguntas en el Senado, la problemática del tabaco en Extremadura y Canarias (los grandes productores del país de este sector) o la participación en una Escuela de Invierno del PP, entre otros.

Y aunque especificó, como el pasado viernes en su primera comparecencia, que jamás va a hablar de su vida privada, sí advirtió que su familia está "destrozada" por una "operación perversa" destinada a conseguir su "muerte civil", en la que el "inocente" ha tenido que demostrar que no es culpable.

Durante su comparecencia, Monago ha anunciado que se volverá a presentar a la reelección en las próximas elecciones autonómicas "y las volveré a ganar". "No me van a callar, ahora menos que antes", ha sentenciado, aunque lamentó: "¿Quién paga ahora mi honor ante tanta infamia?".

(David Vigario, El Mundo)