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Tania Sánchez: “Si Izquierda Unida desaparece el cambio en este país será peor”

Tania Sánchez (Madrid, 1979), diputada de IU en la Asamblea de Madrid, lleva muchos años en la primera línea de la política de la capital. Esta educadora social con fama de dura es miembro de la Presidencia y el Consejo Político Federal. También es uno de los dirigentes de la federación con más proyección mediática: además de presentar un programa en La Tuerka, el medio audiovisual por Internet bandera de Podemos, se bate frecuentemente en los platós de televisión con periodistas y políticos de derecha. Ahora, Sánchez quiere dar un paso más: gobernar la Comunidad de Madrid. Su primera batalla la libra en el proceso de primarias abiertas a simpatizantes que ha impulsado IU en la región.

- ¿Cuándo y por qué dio el paso de presentarse a las primarias de IU-CM?

- Lo decidí cuando definitivamente se aprobó el proceso de primarias, que me parece un buen método. Creo que no habría concurrido en otras circunstancias. Son tiempos muy interesantes, de valentía y de dar la cara. Además, el proceso tiene características que me parecen importantes, como que estén abiertas a simpatizantes. También que se pueda votar a partir de los 16 años en coherencia con nuestra posición política de que a partir de esa edad se deberían tener derechos políticos, ya que se tienen obligaciones laborales y económicas. Y en la misma línea, que puedan votar las personas migrantes con independencia de su situacion administrativa, ya que para nosotros los derechos de ciudadanía y políticos tienen que ver con residir en un lugar y generar riqueza en él, no con la situacion administrativa que te otorgue tu origen.
- ¿Está satisfecha con las características del proceso?

- Sí, atendiendo a las circunstancias de IU creo que es el mejor proceso posible. Aunque nosotros defendimos uno más abierto.

- ¿A qué circunstancias se refiere?

- IU es una organización plural, con diferentes visiones, que tiene una cultura política que no es precisamente la de primarias. Creo que IU podría haber hecho primarias en las europeas, pero no las hizo porque no las lleva, digamos, en el ADN. Sin embargo, si somos algo flexibles ante lo que pasa en el país, era inevitable abrirnos y hacer procesos mucho más aperturistas. Teniendo en cuenta que hay gente en la organización que cree que las primarias no son un buen método de eleccion de candidatos, el hecho de que hayan sido aprobadas con un 80% creo que es un éxito.

- ¿Es una buena oportunidad para que la gente más critica dentro de IU cambie las cosas en la organización?

- Creo que es una buena oportunidad en general para mejorar IU desde todas las posiciones. Sobre todo es una oportunidad para todos aquellos que desde fuera de IU nos ponen deberes, con lo que debemos hacer y debemos ser, para que se vinculen a este proceso. No sólo votando en las primarias sino inscribiéndose y colaborando, elaborando programas, empujando en todos los espacios para que haya convergencia y candidaturas de unidad popular, trabajando la campaña. Y luego, al día siguiente de ganar las elecciones, que yo no tengo duda de que va a haber un cambio en Madrid, hay que seguir movilizados, de modo que los gobiernos resultantes tengan la capacidad política y el respaldo ciudadano suficiente como para llevar a cabo la tarea que tienen por delante que, sobre todo, es enfrentarse a los poderes económicos que han parasitado el poder politico.

- Parece que ha cambiado mucho la tendencia dentro de IU en cuanto a procesos participativos.

- Es que el país ha cambiado.

- Hace menos de un año, Cayo Lara decía que las primarias eran un “invento norteamericano”.

- El país cambia. IU no sólo no vive en Marte sino que yo creo que es una organización abierta a lo que pasa fuera y por tanto teníamos que adaptarnos. Yo lo normalizo mucho.

- ¿Cuáles serían las líneas políticas maestras que desarrollaría si gobernara la Comunidad de Madrid?

- Siempre digo que hay cosas urgentes, cosas importantes y cosas imprescindibles. Lo urgente es que el presupuesto público esté al servicio de las necesidades de la ciudadanía. Madrid no puede ser una de las ciudades globales instalada en la economía mundial y que tenga familias que no perciban ningún ingreso. No puede ser que haya chavales que no pueden ir al cole porque no tienen beca comedor o el uniforme que se les exige, que se eche a la gente de sus casas, que se corte el agua o la luz. Una región de Europa no se puede permitir eso. Y es una falacia decir que no hay dinero para atajar eso.

Lo importante tiene que ver con romper con un modelo de gobierno que ha estado al servicio de las empresas y no de la gente, y eso implica recuperar un presupuesto en el que se redistribuya tanto la carga fiscal como la de gasto. No puede ser que los autónomos de Madrid estén pagando más impuestos que las grandes empresas. Pero tambien significa que aquí, a pesar de que se ha construido un relato que dice que la Comunidad de Madrid es la region de la libertad, donde las instituciones no intervienen en lo público y mucho menos en lo económico, en realidad lo que ha pasado es que el conjunto del presupuesto público se ha puesto a disposición de inversiones empresariales económicas y no de las necesidades de la gente. Eso hay que revertirlo, lo que significa recuperar espacios públicos, recuperar servicios.

Ahora, eso esta vinculado a lo imprescindible, que es que la ciudadanía vuelva a ser protagonista de la política, tanto dentro de las instituciones como en la relación de las instituciones con la sociedad civil. Porque no habrá democracia si no recuperamos eso, y no habrá combate contra los poderes económicos si la ciudadanía no lo combate del lado de los gobiernos.

- ¿Al final tener apoyo en la calle es fundamental?

- Claro, yo creo que la clave es aprender de los errores cometidos. El mayor error se cometió en mi opinión en un momento político de efervescencia en las calles de las grandes ciudades y de construcción de nuevas identidades y proyectos colectivos en las zonas periféricas, que es lo que ha ido diseñando el Madrid que hoy tenemos: los cinturones rojos o la zona del Corredor del Henares en torno a la industria. El gran error fue desarticular la sociedad civil que alimentaba un empuje político para la transformacion, y se hizo o bien absorbiéndolos en las instituciones, o bien disolviéndolos bajo el razonamiento de que, como ya se estaba en las instituciones, no se necesitaban organismos de protesta. Yo creo que ese fue un error del que hay que aprender para no volver a cometerlo. Tenemos que ser capaces de entender que la democracia no se construye exlusivamente de arriba a abajo sino tambien de abajo a arriba, y que ambos espacios se retroalimentan.

- Este tema toca de cerca a Ganemos, una candidatura ciudadana y de movimientos sociales que pretende entrar en las instituciones. ¿Existe un riesgo en ese sentido?

- Sí, de hecho durante mucho tiempo los movimientos sociales entendieron que su papel no estaba en las instituciones e incluso rechazaban la relación con las mismas, y no digamos con los partidos politicos. Cuando llegaron las elecciones europeas era ya muy hegemónico que esa lógica había que romperla, que había que reincorporarse y restablecer relaciones fluidas, incluso tomar las instituciones para la gente, algo que a mí me parecio una grandísima noticia. Es una oportunidad de transformacion.

El problema es que a partir del 25 de mayo [fecha de las últimas elecciones europeas], cuando se confirma la hipótesis de que es posible impulsar una transformacion al romperse el mapa electoral y caer el bipartidismo, todo el mundo se vuelca y está preocupadísimo por qué es lo que va a pasar en los procesos electorales y nadie ha vuelto a preocuparse por los movimientos sociales. Las Marchas por la Dignidad siguen intentando sacar adelante una movilización y un tensionamiento de la situación que mantenga la actividad social, en una lógica que nosotros compartimos. Nosotros ya dijimos en la Asamblea Federal de 2012 que la clave estratégica de acción política era un bloque social y político que se convierta en fuerza institucional para poder alcanzar un proyecto de transformación. Si abandonamos el primer campo yo creo que será, no digo imposible, pero sí mas dificil y probablemente mas frustrante cambiar las cosas.

- ¿Es fácil revertir dos décadas de políticas neoliberales en Madrid?

- Fácil no es, imposible tampoco. Depende fundamentalmente de la capacidad que tengamos de que las expresiones electorales sean también sociales. Además, hay ámbitos administrativos y de gestión institucional que tienen márgenes de negociación y de imposición ante los poderes económicos. En política hay dos claves, una la voluntad política que uno tenga. Sólo con tener la voluntad politica de devolver lo público a la gente y poner a ésta en el centro de la acción ya es un cambio vital. La otra clave es el poder que tú tengas para poder trabajar, y las mismas instituciones en sí tienen mucho poder porque tienes leyes, elementos con los que puedes trabajar. Pero sin movilización social sera más difícil.

- Otra dificultad que se podría plantear es el tema de la deuda, que en Madrid es muy elevada. ¿Qué plan hay respecto a eso?

- La deuda pública, que es uno de los problemas fundamentales de la economía española, hay que auditarla. Es más, los contratos públicos hay que auditarlos también, hay que analizar toda esas concesiones que se han hecho, ver si se han cumplido, si están de acuerdo a la ley. Ahí ya hay mucho margen. Una administración siempre tiene la capacidad de rescindir un contrato cuando considera que ha podido haber una violación administrativa, burocrática o judicial del mismo. Se rescinde y se vuelve a sacar o se remunicipaliza, lo que se vea.

No se ha generado deuda pública sólo porque se haya invertido en elementos necesarios para los ciudadanos, sino porque las instituciones se han convertido en un agente más del proceso de financiarización de la economía y del abandono del sistema productivo. Hay que ver hasta qué punto el endeudamiento que ha habido para garantizar la viabilidad económica de la banca nacional o extranjera tenemos que pagarlo entre todos y todas. O si el señor Granados se endeudó en nombre de la Comunidad de Madrid para hacer una serie de kilómetros de vías de metro y estaciones de metro y Renfe que luego han sido cerradas porque no respondían a la necesidad. No sé si luego la ciudadanía es la que tiene que pagarlo.

Existe una estructura de decisión política, que hoy se empieza a ver, que toma decisiones en base a sus intereses personales. A este paso, en la Comunidad de Madrid vamos a tener que hacer una especie de Comisión de la Verdad para saber qué ha pasado con las decisiones políticas desde el tamayazo hasta aquí.

- Por otro lado, IU también se ha visto envuelta en escándalos de corrupción, como el de Bankia con Moral Santín o las tarjetas negras. ¿Cree que Madrid podrá ganar la confianza de los ciudadanos?

- Moral Santín fue expulsado hace suficiente tiempo como para saber que a IU no le pasa una cosa que sí le pasa al PP y al PSOE, y es que sus vinculaciones con la corrupción tienen que ver con una posición política que quiere seguir sometida a los poderes económicos. No es el caso de IU, y creo que esa es la mayor credibilidad. Hemos llevado a los tribunales el caso Bankia. Hasta periodistas de derechas de reconocido prestigio reconocen públicamente que nosotros debemos dinero pero nunca hemos dejado de deber dinero, es decir, nunca nos han condonado una deuda. No formamos parte de un entramado en el que le debamos como estructura política tantos favores al poder económico que nos impidan llevar adelante una política clara. Esa es la clave.

En IU tenemos golfos, sobre los que hemos intervenido, con mayor o menor rapidez, o mayor o menor contundencia, pero no formamos parte de la telaraña de corrupción. Ni forma parte la IU que yo represento, ni forman parte los miles de militantes en la organización en la Comunidad de Madrid. Con esto respondo de manera muy tajante: IU no es una organización estructuralmente corrupta, en ningún caso. Creo que eso la gente lo sabe, la gente en sus pueblos sabe quienes son sus concejales, a qué se dedican, como viven. La gente en Rivas sabe que yo no vivo por encima de mis posibilidades.

- No está de acuerdo entonces con palabras como las del cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero, quien afirma que dentro IU hay casta.

- Creo que la gente que ha sido parte de IU e incluso ha asesorado a sus máximos dirigentes en momentos cruciales y que un día decide abandonar la organización, debería tener más respeto por los compañeros que deja atrás. Y por ellos mismos. Dejar una organización política es como divorciarse. Si tú al día siguiente de divorciarte decides que esa persona es imbécil, estás hablando muy mal de ti porque tú te enamoraste de esa persona. Esto es lo mismo. Si Monedero considera que IU ha fallado, él formó parte de IU.

- ¿Qué supone el surgimiento de Podemos para IU, sobre todo en Madrid, donde en las elecciones europeas adelantó a la federación en número de votos?

- En las anteriores elecciones europeas, en el año 2009, UPyD fue tercera fuerza política e IU cuarta. En las siguientes, autonómicas, nosotros fuimos tercera y ellos cuarta con muchísima diferencia. Las claves de las elecciones europeas, municipales y autonómicas no han tenido nunca nada que ver. Podemos, junto con los movimientos sociales y al resultado de IU, que no hay que despreciarlo, rompe el mapa electoral y el bipartidismo se pega un batacazo espectacular. Pero es la suma. Sólo con el resultado de Podemos, sin IU, no habría habido tal batacazo porque sería el mismo resultado residual que otras veces ha podido tener IU y que no afectaba al bipartidismo. Por tanto, estamos contentos con que haya candidaturas que empujen a la ruptura del mapa electoral y a la derrota del bipartidismo.

- ¿Cree que IU ha fallado en algo para no absorber el descontento masivo que sí ha sabido recoger Podemos?

- Pasan muchas cosas. Podemos tiene la capacidad de decirle a muchos votantes sociológicamente de izquierdas que ellos son el nuevo espacio; pero también tiene la capacidad de decirle a los abstencionistas que con ellos sí que hay un cambio posible en política; y de igual modo tiene la capacidad de decirle a muchos votantes de la derecha que no van a mentir cuando se comprometan a hacer programas electorales. Ellos toman la opción de dirigirse a un marco ideológico tan, tan, tan amplio que consiguen rascar votos de todas partes. IU tiene una opcion política clara, eso es así, para nosotros y para el resto. Creo que Podemos aspira a tener mejores resultados porque la ciudadania quiere que los servicios públicos sirvan a la gente, que se reparta justamente el trabajo, la economía y que se respeten los derechos de todo el mundo. Pero eso es una posición de izquierdas, aunque se vista de lagartera. Creo que tenemos que ser capaces de que la gente entienda que nuestra posición es la que permite una salida distinta a la actual. Eso cuesta, pero creo que lo podemos hacer.

- Si Podemos acaba llevándose los votos de IU, ¿cree que la federación debería cambiar?

- Creo que si IU desaparece, el cambio que se pueda dar en este país será peor. Tiene que ver con la capacidad de lo que hablabamos al principio. Estoy convencida, y espero que también Podemos, de que no se transforma este país simplemente cambiando a los líderes políticos. Se necesita gente preparada en los territorios dispuesta a trabajar en una determinada línea y con un nivel de conocimiento de determinadas cosas que no se aprenden en la universidad. Los cuadros, los militantes, la gente que está en los movimientos… Si IU desaparece, eso no se trasvasa, sino que desaparece y se pierde. Quien aspire a hacer desaparecer eso se está poniendo una bomba a sí mismo.

- Ganemos está haciendo grandes avances en su proceso de constitución. ¿El hecho de que no gane su candidatura y la de Mauricio Valiente influirá a la hora de que IU participe o no en Ganemos?

- Nosotros tenemos una posición clara de convergencia. La organizacion lo tiene aprobado y por tanto las candidaturas no deberían estar en contra de eso. Es verdad que las dos candidaturas que no son la nuestra le ponen muchas más pegas a la convergencia y tienen mucho más miedo a que un proceso de este tipo implique una pérdida de identidad y de peso de IU. Nosotros formamos una candidatura que asume que la identidad de IU precisamente es estar en procesos de mayorías sociales con voluntad de poder, porque eso es lo que fue la fundación de IU en 1986. El mejor homenaje a toda la gente que se ha dejado la piel construyendo esta organización es que vuelva a dar un ejemplo al mezclarse con otros para conseguir el poder.

- Es una de las personas que mas se significa a nivel audiovisual. ¿Cree que ese es un campo de batalla importante?

- Absolutamente. Es como si en el siglo XIX decimos, mire, queremos participar en política pero no vamos a usar la imprenta. Nadie lo habría entendido. El mayor dispositivo de generación de hegemonía a día de hoy siguen siendo la TV y los mecanismos audiovisuales. Es verdad que en esos mecanismos audiovisuales se van abriendo paso las redes sociales y la difusión a traves de éstas, pero la comunicación sigue siendo principalmente televisiva. No querer formar parte de eso es no querer entablar un diálogo y trasladar tu mensaje a la gente y, por tanto, es renunciar a disputar la hegemonia.

- A esos niveles, los que más destacan son usted y el diputado Alberto Garzón. ¿Cree que IU tiene un defecto de líderes mediáticos?

- No es fácil, los medios de comunicación ponen su propio ritmo y criterios. Es verdad que Alberto Garzón y yo nos hicimos un hueco en un momento de ausencia, digamos, de otros perfiles. Es verdad que IU tiene una cultura que se inclina por las direcciones colegiadas. Desde que se fue Julio Anguita no ha habido ese hiperliderazgo. Ha habido direcciones con otros perfiles y con otras formas de funcionar, que se han dado en otros momentos. Sin embargo, ahora mismo hay muchos compañeros y compañeras que lo podrían hacer igual de bien que Alberto y que yo, pero las cadenas nacionales tienden a arriesgar poco porque se juegan dinero cuando arriesgan. Siempre lo decimos: las televisiones no nos invitan porque se hayan hecho de izquierdas ni porque haya una conspiracion divina intentando no sabemos muy bien qué. Las teles nos invitan porque en un marco social que demanda explicaciones a una crisis brutal, quieren explicaciones de todos los colores y formas y, por tanto, determinados discursos que venden y les permiten ganar dinero. Punto. No nos engañemos.

- Muchos periodistas le atacan constantemente con el hecho de que es pareja de Pablo Iglesias, como si no pudiese tener unas ideas independientes. ¿Cómo encara esta muestra de machismo?

- Pues me harta un poco, la verdad. Lo que pretendo recordando que esto sucede es que la gente reflexione. Ocurre una cosa: el otro dia en Facebook, a raíz de una entrevista de 25 preguntas publicada en un diario digital, escogieron un titular con una respuesta sobre mi pareja, otra vez. Probablemente un titular que no pondría el periodista porque le conozco y no creo que él lo escogiera. Muchos comentarios de Facebook decían que no es una discriminación de genero, sino que simplemente él es mas conocido que yo. Y es como, ya, cuando Pablo Iglesias salta a las televisiones yo era más conocida que él, y cuando se presenta a las elecciones y nadie da un duro porque tenga un espacio político yo ya era diputada y dirigente de esta organización. Y nadie decía al principio que era el novio de Tania Sánchez. No lo dijo nadie.

Igual que a mí, sólo hay un periodista que nunca me ha preguntado sobre este tema, que ha sido Ferreras, a Pablo sólo hay un periodista que le ha preguntado por mí, que es Risto Mejide. Esto es frustrante para mí pero no pretendo echarme a patalear. Es un ejemplo que debería servir no para Tania Sánchez, sino para que el conjunto del periodismo y de la sociedad se planteara que no hemos avanzado en los elementos centrales de la desigualdad, sobre todo en la composición de partida de que alguien, por el hecho de tener un sexo u otro, juega un papel principal o secundario en una relación que debería ser igualitaria. Pablo y yo tenemos una relación igualitaria.

- Y parece que está subordinada.

- Claro, eso es, públicamente se construye una relacion subordinada en la que yo me voy a ir a Podemos, he votado a Podemos, soy de Podemos, cuando en realidad en nuestro caso, si he de ser sincera, es lo contrario: yo tengo el carácter más fuerte que Pablo, yo soy más hembra alfa que él macho alfa. Da igual, es un tema de personalidades. Sin embargo, se presupone por mi género que él me va a ordenar lo que tengo que hacer.

(Eduardo Muriel, La Marea)