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Rita Barberá muere tras sufrir un infarto en Madrid

La senadora Rita Barberá, de 68 años, ha fallecido después de haber sufrido un infarto esta misma mañana en un hotel de Madrid. A pesar de haber sido atendida por los servicios sanitarios de urgencia de la Comunidad (Summa), estos no han podido hacer nada por salvar su vida. La noticia de la muerte ha sido confirmada por los sanitarios del SUMMA así como por fuentes cercanas a la exalcaldesa de Valencia.

Fuentes de Emergencias Comunidad de Madrid han indicado que el 112 había recibido una llamada del hotel Villareal de Madrid a las 7:00 horas. Hasta el lugar se han desplazado los facultativos que han atendido a Barberá en parada cardiorrespiratoria, y a la que durante más de treinta minutos practicaron maniobras de reanimación, si bien finalmente sólo pudieron confirmar el fallecimiento.

El juez ha llegado poco después de las nueve y media de la mañana al hotel y la comisión judicial deberá decidir si se traslada el cadáver al Instituto Anatómico Forense para practicarle la autopsia o certifica directamente la muerte. También se han desplazado al hotel, situado justo frente al Congreso de los Diputados, un equipo de la policía científica.
Fuentes parlamentarias también habían confirmado que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se ha acercado al hotel donde Rita Barberá sufrió el infarto, muy cercano al Congreso, para interesarse por su estado. Pero han sido varios los dirigentes del PP se han desplazado después al hotel.

Además de la secretaria general del partido y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha acudido el presidente del Senado, Pío García Escudero, y el portavoz del PP en la Cámara Alta, José Manuel Barreiro. También históricos dirigentes del partido como Javier Arenas, actual vicesecretario de Autonomías y Ayuntamientos del PP, la exalcaldesa de Cádiz Teófila Martínez, así como el senador y exvicepresidente de La Rioja Pedro Sanz.

Se da la circunstancia de la Rita Barberá se ausentó de la primera sesión de control al nuevo Gobierno que este martes se celebró en el Senado, y en la que se estrenó el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Su intención era asistir a la Cámara Alta, de hecho, había quedado para comer como hacía habitualmente con otros senadores valencianos como, con los que compartía mesa en el restaurante del Senado y que ayer contaban también con ella. Sin embargo, la exalcaldesa no se presentó a la cita y confirmó que no acudiría tampoco al Pleno. Las mismas fuentes aseguran que una hermana de Barberá se trasladó a Madrid para estar con ella, porque seguía encontrándose mal.

El percance de salud sufrido se produce apenas un par de días después de que Barberá declarara ante el Tribunal Supremo por el presunto blanqueo de dinero en el PP del Ayuntamiento de Valencia.

- Un cuarto de siglo en política.

Nacida en Valencia el 16 de julio de 1948, era licenciada en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales por la Universidad de Valencia, y en Ciencias de la Información, sección de Periodismo, por la Universidad Complutense de Madrid. Desde 1983 era miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular, formación a la que llegó desde Alianza Popular; con anterioridad había militado en el Partido Reforma Democrática, de Manuel Fraga.

En su trayectoria ha ocupado numerosos cargos: diputada en las Cortes Valencianas (1983-2015), alcaldesa de Valencia (1991-2015), y presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (1995-2003).

Antes de su proyección pública, trabajó como periodista en Radio Valencia y en el diario ‘Levante’, donde ejerció como responsable de una sección semanal de urbanismo, por la que se le concedió el premio Valencia de Prensa.

En 1975 ganó por oposición una plaza en el Cuerpo Especial de Economistas Sindicales. Y tres años después, asumió la Jefatura del Gabinete de Prensa del Gobierno Civil de Valencia, y más tarde la Jefatura del Gabinete de Prensa de la Confederación Empresarial Valenciana, cargo que ocupó hasta mayo de 1983.

En junio de 1991, tras ocho años como diputada autonómica, llegó a la alcaldía de Valencia. Su elección tuvo lugar tras un pacto del PP con Unión Valenciana (UV) y pese a que el PSOE había sido el partido más votado en los comicios locales de mayo de ese año.

Reelegida en las consultas de mayo de 1995, junio de 1999, mayo de 2003, mayo de 2007 y mayo de 2011, todas ellas por mayoría absoluta, durante su gestión se llevó a cabo la construcción de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, con el Oceanográfico y el Palacio de las Artes, diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava; así como el Palacio de Congresos, de Norman Foster. La celebración en 2007 de la trigésimo segunda edición de la Copa América de Vela, y la Fórmula 1 por las calles de la ciudad fueron otros proyectos que vieron la luz esos años.

Su apoyo al dimitido presidente de la Generalitat Francisco Camps tras su implicación en la causa de “los trajes”, le valió un notable desgaste. “Todos los políticos de este país, del primero al último, reciben regalos”, alegó entonces, coincidiendo con una de las etapas más activas de la instrucción del caso Gurtel.

La posibilidad de resultar imputada en el caso Noos, por los contratos firmados para la celebración del Valencia Summit, fue otro episodio en el que su nombre saltó a los medios de comunicación, y del que sin embargo salió indemne, tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) de no imputarla. No así, el vicealcalde de la ciudad Alfonso Grau, que resultó procesado dentro del mismo caso.

Elegida candidata a la alcaldía de la ciudad en las comicios de mayo de 2015, su lista se alzó como la más votada, sin embargo el acuerdo entre Compromis, PSPV y València en Comú, la desplazó como regidora, siendo sustituida por Joan Ribó.

El 12 de junio, renunció a su acta como concejal, evitando así su presencia en al investidura del nuevo alcalde de Valencia. El 23 de julio dio el salto a la política nacional y tomó posesión como senadora territorial en la Cámara Alta, tras la propuesta del PPCV en este sentido. Y el 31 de julio renunció a su escaño como diputada en Les Corts.

En enero de 2016, tras la operación Taula practicada contra una trama de corrupción infiltrada en varias Administraciones de la Comunitat Valenciana, Barberá negó cualquier relación con ella. ”Ningún contrato del Ayuntamiento de Valencia se ha amañado, ni ha habido ninguna mordida, ni desvío a financiación ilegal”, afirmó.

El 8 de febrero, el PP pedía sin embargo a Barberá que diera “un paso atrás” y no presidiera, como estaba previsto, la Comisión Constitucional del Senado. El asunto se precipitó cuando el juez del caso Imelsa solicitó al Senado que acreditara la condición de senadora de Barberá con el fin de determinar si era competente para investigarla. ”No dimito, ni me lo planteo”, dijo entonces.

El 15 de marzo, y apenas unas horas después de trascender parte del sumario, la exalcaldesa aceptó sin embargo la invitación del juez instructor de acudir a declarar voluntariamente. Ese mismo día, el PP abría un expediente informativo a Rita y a los concejales valencianos presuntamente implicados en el caso de corrupción.

El 13 de septiembre de 2016, el Tribunal Supremo decidió investigarla por supuesto blanqueo de capitales. Un día después, solicitaba la baja en el PP pero se negaba a entregar su acta de senadora porque a su juicio, lo contrario, podría entenderse “como una asunción de responsabilidad”.

El 27 de ese mes, Barberá renunció a ser portavoz de turno del Grupo Mixto -donde se integró tras dejar el PP-, quedando como viceportavoz del Grupo Mixto en la Comisión de Incompatibilidades del Senado. Y el 20 de octubre, el TS la citó para comparecer como imputada, lo que hizo el pasado lunes 21 de noviembre para negar que existiera financiación ilegal en el PP valenciano. Aunque reconoció haber entregado 1.000 euros al partido, lo calificó de donación desinteresada.

- Consternación en el Congreso y el Senado.

Las reacciones al fallecimiento de Barberá no se han hecho esperar, aunque muchos compañeros de partido ni siquiera han tenido ánimo de expresar su dolor ante el suceso. La muerte de Rita Barberá se producía unos minutos antes de que en el Congreso de los Diputados se iniciara, a las 9:10 horas de la mañana, una sesión de control al Gobierno, la primera de la nueva legislatura. Antes del inicio de la sesión, la presidenta del Congreso ha expresado el pésame a la familia, amigos y compañeros de partido y se ha hecho un respetuoso minuto de silencio.

El expresidente del Congreso, Jesús Posada, ha lamentado su muerte y ha señalado la “cacería totalmente injustificada” de la que estaba siendo objeto por el caso Taula de supuesta financiación ilegal del PP. ”Estas cosas pasan”, ha señalado.

Por su parte, la ministra de Sanidad y Asuntos Sociales, Dolors Montserrat, visiblemente afectada, ha dicho que le causa gran tristeza y que es una pena. ”No se lo merecía”, ha acertado a decir la veterana diputada del PP Celia Villalobos.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dado el pésame a su familia y a sus compañeros de partido. Y el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, ha expresado también sus condolencias. “Con independencia de los actos que cometió, hay que respetar a las personas aunque no se compartan las ideas”, ha dicho.

También el pleno del Senado ha retrasado su inicio. El presidente de la Cámara, Pío García Escudero, ha convocado a los portavoces de los grupos nada más trascender la noticia de la muerte de la senadora. Tras la sesión de control de este martes al Gobierno, en la sesión de hoy el pleno del Senado debía debatir varias mociones sobre medidas para impulsar la economía social, la adopción de medidas en relación con personas desaparecidas y sobre las pensiones.

(Redacción, La Vanguardia)