Más de 7.500 entradas y 350.000 visitantes desde el 9 de octubre de 2011

Evacuadas 10.000 personas por un incendio en el sur de Francia

Incendios forestales

El fuego arrasa 4.000 hectáreas y deja ocho bomberos heridos y 15 policías intoxicados

Al menos 10.000 personas, entre ellos 3.000 campistas, han sido evacuadas durante la noche al declararse un nuevo fuego en el sur de Francia, que se enfrenta desde el lunes a una grave ola de incendios que han arrasado ya más de 4.000 hectáreas en el sureste y en la isla de Córcega. "Las evacuaciones, al menos 10.000, han sido necesarias por la progresión de las llamas y el humo en un área en la que se dobla o se triplica la población en verano", ha señalado un portavoz de los Bomberos en Bormes-les-Mimosas del departamento de Var, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, sureste del país. Aunque la mayor parte de los evacuados pasaron la noche en centros habilitados o en sus vehículos, algunos prefirieron desplegar sus mantas o sacos en playas de la zona.

Según el último parte de la prefectura del Var, emitido en la mañana del miércoles, la superficie afectada por este nuevo incendio, que se declaró poco antes de la medianoche, supera ya las 800 hectáreas. Además de los 540 bomberos que luchan contra las llamas, cuatro aviones antiincendios Tracker y un helicóptero de rescate Dragon 83 han sido también movilizados.

Cientos de bomberos siguen activados este miércoles para apagar los incendios con la ayuda de Italia. La mayoría de los fuegos estaban ya ayer martes controlados, aunque la situación en Var sigue siendo preocupante. "Francia solicitó dos aviones Canadair en el marco de la ayuda europea" para conseguir extinguir estos incendios avivados por los fuertes ráfagas de viento, ha declarado el director general de la Seguridad Civil, el prefecto Jacques Witowski.
El martes por la tarde, un primer avión prestado por Italia llegó a Córcega proveniente de Génova, anunció la prefectura en Twitter. En total, 19 aviones, entre ellos 10 aviones cisterna Canadair, siete Tracker y dos Dash —gran avión cisterna— y más de 2.000 bomberos han sido movilizados hasta ahora para apagar las llamas. Un sindicato de pilotos de Canadair denunció que "la falta de piezas de repuesto" impide poner en marcha todos los aparatos necesarios. El ministro del Interior, Gérard Collomb, que el miércoles viajó a Biguglia, Córcega, para supervisar la acción de los bomberos, anunció que ha solicitado seis aviones cisterna de tipo Dash suplementarios.

Francia cuenta actualmente con una flota de 23 aviones para la lucha contra los incendios: 12 Canadair, nueve Tracker y dos Dash.

Al menos nueve bomberos resultaron heridos leves y otro sufrió quemaduras de segundo grado, mientras que 15 policías resultaron ligeramente intoxicados por el humo, según fuentes policiales y de la prefectura.

En el terreno, la región de Var sigue siendo "la más complicada", con fuertes vientos que no cesan, ha indicado el prefecto de la región Provenza-Alpes-Costa Azul, Stéphane Bouillon. En esta zona, además del nuevo incendio en Bormes-les-Mimosas, hay activos otros dos incendios a 80 kilómetros de distancia, en La Croix Valmer, cerca del balneario de Saint-Tropez, y más al este, en Artigues y Saint-Maximin, aunque ambos fuegos están controlados.

En La Croix Valmer, el fuego provocó una "verdadera catástrofe ecológica", se ha lamentado René Carandante, adjunto del alcalde, pero "dejó de extenderse", se alegró François Barety, responsable del mando en la zona, para añadido que "ya no hay viviendas directamente amenazadas".

En el norte de Córcega, las imágenes de los incendios son impactantes, con las llamas avanzando a toda velocidad sobre el paisaje de chaparrales típico de la isla y amenazando a las viviendas. El martes, aunque aún había zonas "activas", el fuego no avanzaba y la situación se había calmado.

Al sur de Aviñón, en el Luberon, el fuego estaba controlado, aunque seguía activo, según la prefectura. Los bomberos han trabajado toda la noche, especialmente para proteger un pueblo amenazado.

No muy lejos de Niza, más al sureste, en el municipio de Carros, donde se quemaron 80 hectáreas el lunes, el alcalde Charles Scibetta describe "un paisaje lunar". Según un balance provisional de las autoridades, se quemaron 1.800 hectáreas en el norte de Córcega, 865 en el Luberon, 500 en La Croix Valmer, y 1.700 en Artigues, al oeste de Var.

"Toda Francia está movilizada", aseguró a la radio France Info el número dos de los bomberos de Francia, Grégory Allione, para añadir que llegaron refuerzos "de Alsacia y Lorena (noreste), de la región lionesa (centroeste) y del sudoeste".

Por el momento, se desconocen las causas de estos incendios. Según Allione "hay dos efectos combinados" para explicar la virulencia de los fuegos. "Una sequía que se repite año tras año" y "condiciones de viento desastrosas". En este contexto, hizo un llamamiento a los habitantes para "tener en cuenta que en el Mediterráneo, en Provenza, en Córcega, hay que tener una actitud ciudadana: no hacer fuego, no fumar, no hacer barbacoas, no hacer obras en los bosques". A mediados de julio, en la región de Marsella (sureste), un incendio, probablemente causado por una colilla, arrasó 800 hectáreas de terreno.

(Silvia Ayuso, Agencias, El País)