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Patrick Deville: Pura vida

Traducción de Javier Albiñana Serraín. Anagrama. Barcelona, 2018. 16,90 €. Libro electrónico: 9,99 €

“Todos los soldados son el mismo soldado, y todas las guerras son la misma guerra”. Esta idea es la que consideramos el corazón de Pura Vida, Vida y muerte de William Walker - novela que Patrick Deville escribió en 2004, con la que inició una trilogía que se completaría con Ecuatoria (2009) y Kampuchéa (2011), y que ahora publica la editorial Anagrama-.

Pura vida (famosa frase costarricense, que resume lo mejor que puede sentir alguien), lleva como subtítulo Vida y muerte de William Walker, personaje que en principio puede parecer del todo ficticio, pero que en realidad fue un filibustero estadounidense que llegó a fundar la República de Sonora, ganar unas dudosas elecciones en Nicaragua y desencadenar dos guerras, la Guerra Nacional de Nicaragua y la Campaña Nacional de Costa Rica.

Deville (Saint-Brevin-les-Pins, Loira Atlántico, 1957) se sirve del aventurero para contar, y reflexionar sobre el terreno, tanto la Historia como la situación del momento de Centroamérica. Para ello utiliza un narrador que sigue el pasado y el presente a través de la lectura de dos periódicos locales en dos países fronterizos a lo largo de dos viernes consecutivos.
Durante la primera parte de Pura Vida, (donde el narrador está anclado en el 21 de febrero de 1997 en Managua) los acontecimientos irán relacionando al ya nombrado William Walker con los sucedidos en la región tanto con anterioridad a la época de éste como a lo largo del pasado más reciente. Harán acto de presencia, entre otras figuras, Simón Bolívar, Somoza, el Che Guevara, Sandino…, aunque también el autor nos brindará la oportunidad de tomar contacto directo con el poeta Ernesto Cardenal y con Sergio Ramírez, vicepresidente de Nicaragua (1985-1990) y Premio Cervantes 2017, con los que mantuvo estrecha relación durante su estancia en Centroamérica.

De manera análoga, durante la segunda parte de la obra, el narrador se traslada a Honduras y desde allí, a lo largo del viernes 27 de febrero de 1997, describirá, entre otros episodios tan grotescos e inútiles como la Guerra de la madera (una disputa más entre El Salvador y Honduras) o la llamada la Guerra del fútbol, acaecida entre los dos mismos países en 1969 a raíz del litigio sobre el resultado de un partido de fútbol, durante la fase clasificatoria del Mundial. Siempre sin perder de vista, claro está, a Walker, pues tomado como punto de referencia le permite, de forma brillante, ir tejiendo una trama intrincada de hechos y personajes que parecerán enredarse a través de los siglos, creando en el lector la sensación de estar hablando siempre (o casi siempre) del mismo conflicto (¿y quién no puede asegurar que sea así?).

Patrick Deville nos pone encima de la mesa batallas, peripecias que pueden resultar meras aventuras o pasajes que de tan absurdos se tornan irreales (pero que no lo fueron), a veces narrados con cierta ironía, otras con verdadero estupor, siempre destacando la importancia de las víctimas de todos ellos, y el sufrimiento que encierra lo que, en muchas ocasiones, no es más que un apunte en un libro de texto, o ni tan siquiera eso.

Pura vida. Vida y muerte de William Walker, nos brinda la oportunidad de conocer la historia de una región desde otro ángulo, y también el hilo conductor entre protagonistas que pensábamos totalmente autónomos, pero sin duda y, sobre todo, nos permite observar, una vez más, la atemporalidad de la estupidez denominada guerra.

(Esperanza Castro, El Imparcial)