El Rey ha aprovechado hoy la tradicional celebración de la Pascua Militar en el Palacio Real, la primera a la que ha asistido Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, para reinvindicar la enseña nacional como “bandera de todos”. En un momento en que las fuerzas de derecha y extrema derecha parecen monopolizar este símbolo, el Rey ha destacado que la bandera y el escudo de España son “reflejo de nuestra historia y diversidad” y representan la “confianza en el futuro” y el deseo de “seguir construyendo una sociedad libre y democrática”.
El Rey ha querido destacar también el papel clave que han tenido las Fuerzas Armadas en la consolidación del sistema democrático en España. Un mes después de conmemorarse el 40º aniversario de la Constitución, Felipe VI ha querido subrayar que estas cuatro décadas “de democracia no podrían entenderse plenamente sin reconocer la profunda identificación con la Constitución que han demostrado los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y servicios de inteligencia”.
Dirigiéndose a más de 150 uniformados, en representación de los tres ejércitos y la Guardia Civil, ha insistido en que su "compromiso con los valores democráticos ha sido indispensable, junto al de las demás instituciones del Estado, para la consecución y el mantenimiento de la estabilidad y la seguridad de España”.
Vestido con uniforme de capitán general del Ejército de Tierra y acompañado por la reina Letizia, Felipe VI ha agradecido la “conducta ejemplar” de los militares en estos años, en los que han tenido como valores “el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de las personas” y “la disciplina […] como expresión colectiva e individual de actuación”. Y ello a pesar de que, según sus propias palabras, “el empeño no ha sido fácil”, ya que el terrorismo, que causó “numerosas víctimas y un gran sufrimiento", se cebó especialmente en las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad. "Pero a los españoles nunca nos venció el desánimo y pudimos derrotarlo con el apoyo de la sociedad y la legitimidad y firmeza del Estado de derecho”, ha añadido.
- El "tremendo agravio" retributivo de los militares.
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha aprovechado la Pascua Militar para denunciar el “tremendo agravio” de los miembros de las Fuerzas Armadas, cuya retribución se está quedando “en la estacada” mientras la de los policías y guardias civiles se revisa al alza para homologarla con la de los policías autonómicos.
“La adecuación de los niveles retributivos a los del resto de la función pública es inaplazable y el Gobierno no puede mirar para otro lado aprovechándose de la escasa capacidad de protesta del militar", advierte AUME.
La asociación también se queja de la "grave discriminación por edad, posiblemente inconstitucional", que supone el despido de miles de militares temporales al cumplir los 45 años de edad.
El discurso del Rey no ha incluido ninguna referencia a la crisis catalana, pero sí una exaltación de la bandera nacional, símbolo de "la soberanía e independencia, de la unidad e integridad" de España, de cuya institucionalización se cumplió el año pasado el 175º aniversario. “Una bandera de todos”, ha subrayado, “cuyo escudo es reflejo de nuestra historia y diversidad, y representa también nuestra confianza en el futuro, nuestro deseo de seguir construyendo una sociedad libre y democrática, de acuerdo con los principios recogidos en nuestra Constitución”.
También la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha hecho referencia a la Constitución, "marco de convivencia en el que todos tienen cabida, bajo la mayor garantía, que es el imperio de la ley", y ha pedido mantener a las Fuerzas Armadas "alejadas de decisiones partidistas o coyunturales", ya que estas son "principales garantes del ordenamiento constitucional".
La ministra ha destacado el "considerable esfuerzo" realizado para mejorar los recursos de Defensa; más de 12.000 millones de euros en programas de armamento comprometidos desde que el PSOE llegó al Gobierno en junio pasado. Pero lo ha justificado alegando que "las inversiones en capacidades militares son necesarias no solo para la defensa de los intereses de España, sino como parte de una responsabilidad colectiva y de un concierto internacional con nuestros socios y aliados"; y recordando que el gasto en defensa tiene un "impacto real" en el "bienestar" de la sociedad y "la imprescindible creación de empleo".
Ha destacado la puesta en marcha de un plan de choque para remozar las deplorables condiciones de muchos cuarteles y la "sustancial mejora" de la conciliación familiar, pero no ha mencionado el aumento de las retribuciones de los militares para homologarlas a las de la policía y Guardia Civil. Ha recordado también que en 2019 se cumplen tres décadas de la primera operación de mantenimiento de la paz de las Fuerzas Armadas españolas (la misión de observación en Angola) y que en marzo la base de Rota (Cádiz) asumirá el cuartel general de la operación Atalanta de la UE, de lucha contra la piratería en el Índico, como consecuencia del Brexit.
Al primer acto institucional de 2019 han asistido, además de los reyes y la ministra de Defensa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Fernando Alejandre, el director del Centro Nacional de Inteligencia, el general Félix Sanz, los jefes de Estado Mayor de los tres ejércitos (Francisco Javier Varela, Teodoro López Calderón y Javier Salto), el secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, y el director general de la Guardia Civil, Félix Vicente Azón, entre otras autoridades.
(Miguel González, El País)