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Presidente palestino rechaza invitación de Trump a la Casa Blanca

Jaled Abu Awad (izquierda), un palestino de Belén, y Shaul Judelman, un colono israelí del cercano asentamiento de Tekoa, quienes encabezan el movimiento Shorashim-Judur, publicaron una petición contra la intención de Israel de anexar partes de Cisjordania ocupada
La visita legitimaría el plan de anexión, explica

Respeto, esencial para la paz y la seguridad, dice Raíces, colectivo de israelíes y árabes

El presidente palestino, Mahmoud Abbas, declinó recientemente una invitación personal del presidente Donald Trump para visitar la Casa Blanca y discutir el controvertido "acuerdo del siglo", anunciado por el magnate y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el pasado 27 de enero en Washington, y que prevé la anexión a Israel de 30 por ciento del territorio de la Cisjordania ocupada.

Según el periódico Yediot Ahronot, Abbas declinó la invitación de Trump al considerar que los palestinos interpretarían que un viaje de su presidente a Washington legitimaría el "acuerdo del siglo".

Los palestinos interrumpieron los contactos oficiales con Estados Unidos en 2017, cuando el presidente Trump ordenó el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
El periódico de Tel Aviv señala que, a pesar de las apariencias, existen vías de comunicación entre la dirección palestina y Washington mediante el consulado de Estados Unidos en Jerusalén.

En Cisjordania, algunos colonos se unen a los palestinos a la hora de criticar el proyecto de Israel de anexionar zonas de este territorio ocupado, que según ellos amenaza la reconciliación por la que militan desde hace años.

Jaled Abu Awad y Shaul Judelman viven a pocos kilómetros de distancia, al sur de Cisjordania, un territorio palestino ocupado por Israel desde hace 53 años.

El primero es un palestino de Belén, el otro un israelí de la colonia judía de Tekoa, considerada ilegal por el derecho internacional, igual que los demás asentamientos israelíes. Ambos dirigen el movimiento Shorashim-Judur (Raíces, en hebreo y árabe), fundado en 2014 con la ambición de propiciar el diálogo entre israelíes y palestinos en Cisjordania.

Según ellos, la anexión deseada por Israel de partes del territorio palestino y de colonias israelíes sería "una agresión (...) contraria al principio del respeto mutuo" que consideran "esencial para garantizar la paz y la seguridad en esta tierra y en la región", según un comunicado conjunto.

- Vinculados a la tierra.

El local de Shorashim-Judur está ubicado en el Gush Etzion, un bloque de 25 colonias israelíes establecido cerca de la ciudad palestina de Belén. Según algunos observadores, este bloque de colonias podría estar entre las primeras en ser anexionadas por Israel.

Abu Awad considera que "la anexión sería una declaración de guerra que podría conllevar violencia. Sería un gesto unilateral, que agravaría el conflicto".

Sentado junto a él, en una silla de plástico, Shaul Judelman estima que "hay que cesar de impulsar hacia la separación".

"Tenemos una generación de israelíes que jamás ha conocido a palestinos, y a una generación de palestinos que solamente ha visto a soldados israelíes", se lamenta este rabino.

Para este colono, "los acuerdos de paz de Oslo (firmados en 1993) han separado a israelíes y a palestinos, al decidir que unos estarían aquí y otros allá".

Dichos acuerdos dividieron Cisjordania entre tres zonas: A, B y C.

Las dos primeras representan 40 por ciento del territorio y están principalmente bajo control palestino, mientras la zona C (60 por ciento) se halla bajo control militar y civil israelí.

"Las cosas no pueden funcionar así" ya que según Judelman, tanto los israelíes como los palestinos están "vinculados a la totalidad de esta tierra".

En su comunicado, los dos hombres critican la posición de Netanyahu, quien descartó la opción de otorgar la ciudadanía israelí a los palestinos que estén en las tierras anexionadas.

"Un proyecto que no hace primar la igualdad de derechos que merecen cada palestino y cada israelí no nos acercará, sino que nos alejará", escriben ambos.

Según el acuerdo de gobierno de unión, firmado esta primavera boreal, Israel debía pronunciarse a partir del primero de julio sobre la aplicación del proyecto de anexión de las colonias israelíes y del valle del Jordán.

(Sputnik y Afp, La Jornada)