Tal como confirmaron fuentes del Ejecutivo a Público, la norma que
aprobará el Ejecutivo este lunes, mantiene intactos los "derechos
fundamentales" para las personas del colectivo LGTBI
El próximo
lunes el Consejo de Ministros aprobará en segunda vuelta la Ley para la
Igualdad real y Efectiva de las Personas trans y para la Garantía de los
Derechos de las Personas LGTBI, más conocida como la ley trans.
Según
han afirmado a Público fuentes del Gobierno, el texto vuelve con
algunas modificaciones que suponen importantes mejoras, pero mantiene
intacto lo que se consideran los "derechos fundamentales reconocidos".
Entre ellos el articulado que tiene que ver con la autodeterminación de
género, que supone que las personas trans puedan cambiar su sexo
registral sin requisitos, pero con un período de reflexión de tres
meses. Esto eliminaría los requisitos actuales, que obligan a las
personas trans a hormonarse durante al menos dos años y a tener un
diagnóstico de disforia de género.
El anteproyecto de ley fue
aprobado por el Consejo de Ministros en primera vuelta hace ahora un
año, coincidiendo con la celebración del Orgullo. Desde entonces, ha
pasado por los distintos órganos consultivos, como el Consejo de Estado,
el Consejo General del Poder Judicial o el Consejo Fiscal , aunque no
se conoce aún la extensión de los cambios o mejoras que se han
introducido tras el paso por estos órganos.
Lo que sí han
afirmado fuentes del Gobierno, es que se trata del "mejor texto posible
para llevar al Congreso de los Diputados" y que con seguridad será
mejorado por los grupos parlamentarios en el Parlamento.
El CGPJ,
tal vez uno de los órganos más críticos con la norma (al igual que ha
ocurrido con otras leyes de Igualdad, como la de solo sí es sí), había
realizado algunas propuestas de modificación sobre el borrador original
del Gobierno. Entre ellas que se aumentara a 16 la edad en la que los
menores pueden realizar el cambio de sexo en el registro con
autorización judicial, que se cambiara el término "personas no
transexuales" por "mujer" o una serie de cambios en el sistema de
sanciones de Código Penal. La tramitación de este anteproyecto de ley se
vio muy retrasado, entre otras cosas, por la demora del CGPJ, que la
tuvo varios meses parada sin aprobar su informe.
Los informes de
estos órganos son obligatorios, pero no vinculantes, por lo que el
Ministerio de Igualdad, que lidera la creación de esta ley, puede no
incluirlos en la nueva redacción.
Entre los derechos que
garantizará la nueva ley al colectivo LGTB, figuran un par de medidas
clave largamente reclamadas por lesbianas y bisexuales. El texto
garantiza el acceso de lesbianas y mujeres solas a tener acceso a las
técnicas de reproducción humana asistida, equiparando éste al que ya
tienen las mujeres casadas o con pareja heterosexual demostrada. El
texto también contemplará la prohibición de cualquier tipo de terapia de
aversión, conversión, contracondicionamiento o cualquier otra actuación
destinada a modificar la orientación o identidad sexual o la expresión
de género de las personas.
La norma reconocerá, además, la
filiación de las hijas e hijos de las parejas de lesbianas y bisexuales
sin necesidad de que deban antes haber contraído matrimonio, una
discriminación que se arrastraba hasta nuestros días.
Una vez
aprobado por el Consejo de Ministros que se ha adelantado a este lunes,
el texto iniciará el trámite parlamentario, donde podrá sufrir aún
modificaciones y mejoras antes de ser aprobado.
(Marisa Kohan, Público, 23/06/22)