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Hallan en la Alhambra un muro nazarí de 30 metros oculto bajo un jardín

La pared de época medieval, de la que se conservan hasta trozos de cerámica, estaba tapada por vegetación en la zona del bosque

La investigación precisará el siglo de construcción y la utilidad que tenía esta pared oculta en el bosque

En busca de una estructura palatina desconocida.- A finales del año pasado, el Patronato de la Alhambra inició una excavación arqueológica con la intención de descubrir restos en el jardín de la Alamedilla. Algo mucho menos fortuito que el nuevo muro y que sí es una tarea más o menos habitual. Los primeros trabajos llevados a cabo en Alamedilla apuntan a una estructura palatina desconocida. Las primeras investigaciones documentaron la existencia de restos de un amplio edificio que podría haber tenido unos 400 metros cuadrados de superficie, articulado en torno a la alberca descubierta en 1950, en el período en el que Prieto Moreno fue arquitecto conservador de la Alhambra


Los secretos de la Alhambra nunca dejarán de sorprender porque, en el recinto nazarí, en cualquier obra de rutina, las herramientas topan con algo que se convierte en un trozo de historia. Esto es lo que pasó el lunes en unos trabajos de jardinería, que levantaron la hiedra y ahí había un muro de cuatro o cinco siglos atrás.

En el bosque de la Alhambra, justo antes de coger la subida hasta la Puerta de la Justicia, una valla verde delimita un trozo grande de ladera y jardines. Lo que iba a ser una obra de mantenimiento se ha convertido en unos trabajos urgentes de excavación de restos arqueológicos.

Dio lavoz de alarma un trozo de muro, al retirar el seto y la vegetación, que estaba cubierto por la tierra, que inicialmente parecía pequeño y que ha ido creciendo conforme se ha ido desenterrando. Por ahora, hay ya 30 metros de muro continuados y algún trozo más en los 43 metros en los que se ha trabajado. En estas primeras excavaciones se ha observado que la pared tiene 1,6 metros de profundidad y que topa con un suelo. Pero todo esto está por ver. Los trabajos, organizados de emergencia, están en su etapa inicial, es decir, destapar y observar primero qué hay.

Fernando Martínez Ávila, jefe del departamento de Arqueología de la Alhambra, coordinaba ayer los trabajos de excavación del muro que servirán para realizar una primera valoración. Después se llevarán a cabo tareas de investigación y, más tarde, se pensará la fórmula más adecuada para su conservación.

Los indicios apuntan a que es un muro de época medieval de los siglos XVI o XVII, pero habrá que determinar con precisión cuándo pudo construirse. Por ahora, las medidas de urgencia desenterrarán esta pared, en unos trabajos que están en todo momento en consonancia con las directrices de la delegación de Cultura de la Junta. El patronato actuará siguiendo los criterios de esta administración e irán informando de manera exhaustiva.

La investigación tendrá como objetivo datar el muro y averiguar cuáles eran sus funciones. La fábrica, es decir, su modo de construcción, apunta a que podría ser medieval y se divide en dos partes realizadas de manera diferente: la parte superior de hormigón con cantos de río y la interior, de alpañata con ‘conglomerado Alhambra’. El arqueólogo Santiago Pecete señala que en los grabados antiguos aparece que en esta parte del bosque alhambreño había un camino, que era un acceso y que ya existía la ladera que había que frenar de alguna manera. Sin embargo, el muro tiene espacio por ambas caras. Este arqueólogo indica que habrá que estudiar si esta pared era para delimitar, como defensa y de qué período exacto es.

- Como escombros.

Pecete cuenta que el muro tiene además trozos de cerámica medieval, otros elementos que aportarán datos sobre el muro. Expone el arqueólogo que estas piezas se utilizaban como escombros para rellenar y compactar las obras.

La directora de la Alhambra, Rocío Díaz, expresa que estos hallazgos demuestran que el monumento nazarí “sigue teniendo vida” y que son estas novedades las que “enriquecen” y ayudan a reconstruir la historia, una labor que no cesa.

En el bosque de Gomérez, a pocos metros de la Puerta de la Justicia, se mantendrá la investigación para datar el muro y ver cómo se conserva. Según aclara el jefe de Arqueología, Fernando Martínez Ávila, estos hallazgos casuales suele ser más raro que se produzcan en el recinto alhambreño.

Por eso, este muro que ha aparecido de manera fortuita cuando se intervenían los jardines de este bosque se ha convertido en una agradable sorpresa que altera los planes pero que aporta novedades al patrimonio de la Alhambra. Ahora, esta pared nazarí contará algo más sobre cómo era la vida en esa subida antes de que llegaran el asfalto, los coches y la vida tal y como se conoce ahora en este camino.

(Laura Ubago, Ideal, 25/06/22)