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Ante la manipulación informativa, que quede claro: estamos en guerra... (Mari Carmen Barrera)

Secretaria de Acción Sindical de la Federación de Servicios Públicos de UGT

Contra los recortes, por los Servicios Públicos y el Estado del Bienestar Social.

Es curioso como la conciencia colectiva es capaz de acostumbrarse a perder la capacidad de sorpresa ante determinados hechos. Es algo parecido a lo que ocurre con las imágenes terribles de la guerra o las hambrunas en lugares del mundo muy distintos y distantes del nuestro. A fuerza de exposición, el ojo humano pierde esa primera capacidad de impacto, de impresión retinal que es el chispazo consciente necesario para que una noticia provoque nuestra reacción.

Me van a permitir que continúe con el símil de la guerra y con el factor territorial, pues es perfectamente aplicable a lo que ocurre, salvando algunos kilómetros de distancia, en España.

Nuestro país está en guerra, ni más ni menos, aunque nuestra percepción aún no haya acuñado tal concepto en nuestra cabeza. Si nos fijamos, la estrategia es similar: cada día recibimos alguna o algunas pocas noticias de lo que ocurre…en otra comunidad autónoma, no en la nuestra. A estas alturas, todos estamos acostumbrados a las noticias que nos recuerdan, a modo de un sutil eco (no de una información rigurosa), que se están acometiendo recortes en los servicios públicos y el estado de bienestar, pero casi siempre en otras comunidades... que si se han despedido 8.000 trabajadores sanitarios en Cataluña, que si 4.000 profesores dejados de contratar en Madrid, que si en dos años se perderán 30.000 puestos de trabajo en las AAPP, eso sin tener en cuenta las cantidades en millones de euros de los recortes: 500M€ de recorte en sanidad, 400M€ en educación y 300M€ en bienestar social. Muchas cifras, muchos datos, pero poca información.

La realidad es que el empleo público en nuestro país está en guerra, por el empleo y por el propio estado de bienestar de todos los españoles que es el que en realidad está en juego en esta guerra. Pero como en toda guerra, se aplica aquel certero dicho del: “divide y vencerás”. Los recortes están siendo aplicados de manera distinta por cada CCAA, lo cual produce el efecto sobre nuestro consciente de esas noticias de guerras lejanas de los telediarios. Luego, por supuesto, el otro bando, el de los que nos recortan los derechos y el estado de bienestar, aplica con rigurosa estrategia la manipulación de la información en los medios de comunicación, la mayoría de los cuales en este país está en manos de quienes detentan el poder en todas sus facetas, pues actualmente asistimos a una etapa de concentración de poder sin precedentes en nuestro estado en la era democrática.

¿No me creen? Pues valga un ejemplo: el 21 de enero hubo una manifestación contra los recortes en el País Valenciá, que en palabras de los que estuvieron allí fue aun más masiva que las históricas del famoso eslogan “No a la Guerra”, en torno a la guerra de Irak. El telediario de la televisión pública estatal TVE ni siquiera incluyó una imagen del evento. Por tanto, el resultado es obvio: ¿alguien es consciente, salvo los que participaron en la manifestación, de la magnitud de la protesta? la respuesta es evidente.

Nuestro consciente fabrica las ideas en torno a la información que recibe del medio en que nos desenvolvemos. Ahí juegan un papel importantísimo los medios de comunicación, pues debido a que nos es imposible saber o conocer de todo, los huecos en nuestro conocimiento los rellenamos con las ideas, imágenes, que fabrican los medios. Si luego estas imágenes, como hacía algún teórico de algún régimen totalitario, son “por mil veces repetidas” pasamos a creer como cierto, asimilar a nuestro conocimiento, aquello que sólo es una superficial construcción ajena a nosotros, en el caso de la lucha por los servicios públicos, evidentemente interesada, manipulada, con el fin de que admitamos lo claramente inadmisible.

Y es que los trabajadores de este país cada vez tenemos menos eco en los medios. Es más interesante para los grandes medios de comunicación de este país que seamos una población muy versada en la política internacional, Merkel, Sarkozy y Fitch, son ahora nombres familiares para nosotros, mientras seguramente no conozcamos como se llama el Concejal de sanidad o de economía de nuestro pueblo o el Consejero correspondiente de nuestra Comunidad Autónoma. Esto no es casual, es una estrategia calculada interesadamente por los medios de comunicación al servicio del poder, que llegan a diseñar escrupulosamente aquello que nos ha de interesar y lo que no. El objetivo es claro: que la clase media, los trabajadores se despreocupen de sus intereses. Esta estrategia ya da sus frutos, pues actualmente la población española no registra niveles alarmantes de preocupación por todo lo que está ocurriendo a su alrededor y mientras no exista preocupación no habrá acción, movilización para reclamar sus derechos, sus servicios públicos, su estado del bienestar, en definitiva, hurtado mientras miraban a otro lado. Es pura teoría del shock.

Como los inmigrantes que arriban a nuestras costas en pateras, de los que no existe noticia, ni registro ni información, los trabajadores y sus conflictos se sitúan, un par de escalones más arriba, pero sin eco en los medios. Por eso, desde aquí quiero hacer un reconocimiento a los medios menores, a aquellos comprometidos con la causa de los trabajadores por sus derechos, por la lucha por los servicios públicos y el estado del bienestar. Sin otros medios que nos amparen, la red sirve de extraordinario vehículo para la información. Aunque parece que el poder ya está reaccionando contra la libertad en la red y es posible que en un futuro ésta también sea objeto de manipulación interesada.

¿Que por qué digo guerra? Porque el conflicto está en la calle y no se ha iniciado ahora: fuimos los empleados públicos los primeros en hacer una huelga general el 8 de Junio de 2010, a raiz del recorte de salario del 5% por el gobierno de Zapatero. Ahora, el conflicto se recrudece, como ejemplo algunas fechas, no todas: mañana 26 en País Valenciá una nueva gran manifestación,el sábado 28 manifestación masiva en Barcelona, el día 7 de febrero tocará a Madrid, que ya ha sido un gran exponente a través de la “marea verde”, el día 11 de febrero será en Toledo y el día 29 está convocada huelga general en todo el empleo público de la CCAA de Castilla la Mancha. Pero, todo esto ¿alguien lo sabe?

Por todo esto, desde la Federación de Servicios Públicos de UGT, hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos y ciudadanas a que conozcan las medidas impuestas por los distintos gobiernos que suponen un enorme golpe al estado del bienestar, y que atentan contra su derecho a la salud, a la educación, a la igualdad y a la protección social, para que apoyen el conflicto de los trabajadores empleados públicos de su CCAA, pues este conflicto -aunque se origine como conflicto laboral- ha de contar con todo el apoyo solidario de los ciudadanos y ciudadanas, pues es el futuro de todos y todas el que está en juego. Que no nos pase como en aquel famoso poema de Bertolt Brecht:

“Primero cogieron a los comunistas, y yo no dije nada por que yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos, y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros, y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos, y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí, no quedaba nadie para protestar.”

Servicios Públicos: Un Derecho No Un Negocio