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'Pecado' (Laura Restrepo). ¿Cómo se vincula el hombre con el mal?

En su libro Pecado propone un "reportaje del alma", expresa a La Jornada

Es una estructura flexible, con capítulos que son pequeñas novelitas condensadas, con un hilo conductor que es la narración culta en torno a El jardín de las delicias, cuadro de El Bosco, explica

"Si de algo adolece la literatura latinoamericana es de no ir más allá en el alma humana"

¿Cómo se relaciona el ser humano con el mal, en una época en la que no hay criterios morales para determinarlo? Esa es la gran cuestión que la escritora Laura Restrepo (Bogotá, 1950) plantea en su nueva novela titulada Pecado.

La autora explica que en esa obra, publicada por Alfaguara, no pretende dar respuestas sino inquietar al lector, sumirlo en la perplejidad al enfrentarlo con su propia moral. Para ello deja a su literatura correr libre, sin ceñirse a convencionalismos o esquemas, utilizando incluso herramientas periodísticas para escribir esta suerte de "reportaje del alma".

Son siete historias que se reúnen en el centro de un par de descripciones del cuadro El jardín de las delicias, del pintor neerlandés El Bosco (1450-1516): “El tema del libro es la ética, y escribir sobre ello requería libertad de géneros, transcurrir entre el ensayo, la narración, la ficción, incluso el periodismo.
“Pecado tiene mucho de reportaje libre; es una estructura flexible, con capítulos que son pequeñas novelitas condensadas, con un hilo conductor que es la narración culta en torno a la obra de El Bosco”, añade la autora en entrevista con La Jornada.

- Pecadores en el limbo moral.

El resultado, continúa Laura Restrepo, es una novela que es un reto moral para el lector, "donde el autor se abstiene de tomar partido o de juzgar, con escenarios donde distintas personas, por motivos coyunturales o permanentes, deben atravesar zonas turbias, malsanas, y ver cómo se las arreglan".

La muchacha que descuartiza al novio, el alto ejecutivo que al llegar a viejo y después de años de buen matrimonio incurre en adulterio, un verdugo profesional que hace de manera higiénica su labor de cortar cabezas, un joven que es asesino serial, un santón que se toma a sí mismo como paradigma de verdad, son algunos personajes de Pecado.

“Estos ‘pecadores’ se ubican en un limbo moral para hacer una invitación al lector a ponerse en sus zapatos, con la pregunta ‘¿usted qué haría?’ Pero también, a medida que transcurren los relatos, se va descomponiendo la noción de pecado.

“Por ejemplo, cuando parece que se habla sobre la lujuria, resulta que detrás de ese aparente pecado del sexo hay algo más. Siempre se nos dijo que la falla estaba en el deseo y la sexualidad, pero resulta que se va dibujando uno mucho más grave: el pecado de la indiferencia.

"Al final, el planteamiento es preguntarse con qué criterios se construye el código moral e ir presentando personajes que se mueven según su propio remordimiento o falta de ello."

- Culpa y remordimiento.

Laura Restrepo inicia su novela hablando de "la gran épica del pecado", el cuadro de El Bosco, “una obra que me ha obsesionado toda la vida, porque es un drama: el ser humano desde la beatitud del paraíso, pasando por ese jardín de las delicias donde sucede algo que parece ser el deseo y termina en la tragedia de la condena y la pérdida del paraíso. Aun en su siglo XVI es una pintura que planteó muchas más inquietudes que respuestas, así lo vemos hoy.

"Es totalmente enigmático, pero también profético, porque ahí está el deterioro de la naturaleza, un mundo calcinado, algo que ahora sentimos muy cercano. La pregunta sería, ¿qué hicimos a la mitad?, ¿en qué consistió esa fruta prohibida? ¿Era el símbolo de qué?"

Al escribir las distintas historias, la autora reflexionó también en torno a esa suerte de "destino sacrificial" que persiste en el pensamiento colectivo de pueblos como el colombiano o el mexicano; “es muy inquietante ver cómo todo un colectivo busca sentido para sí mismo en la entrega de la vida, la ajena y la propia, sin muchas razones. Hay un contenido ritual que está íntimamente ligado a esas peculiares nociones de culpa y remordimiento.

"¿Y qué pasa con la culpa y el remordimiento cuando las ideas de bien y mal dejan de estar claras? Eso si alguna vez lo fueron, porque otra idea del libro es partir de la confusión de la moral cristiana, donde los pecados son iguales a los castigos, o los placeres iguales a los pecados. Por eso la religiosidad que guía la conducta social se desploma y no se construye otra."

Pecado refleja la necesidad de Restrepo d ir más a fondo en la condición humana, por indagar para hallar "problemas fundamentales", reitera.

“La ética es un gran enigma y este libro es un reto moral al lector. Si de algo adolece la literatura latinoamericana es de no ir más allá en el alma humana, y eso que, en general, tiene por tradición la habilidad de contar historias, pero no aborda esa intimidad.

“Quizá para tratar de llenar ese bache escribí Pecado, planteando muchas preguntas, porque respuestas no hay ninguna. Es un terreno que vale la pena explorar, al riesgo que sea, y seguiré por ahí, pues es muy difícil salirse, porque se comienzan a mirar los muchos otros caminos que faltan por descubrir.

"Me apoyé en técnicas de periodismo porque, a pesar de que es ficción lo que se cuenta, la base de varios capítulos es puro reportaje para poder narrar todo ese montón de rincones extraños del ser humano. Me gustaría poder continuar con esta forma de novela más elástica, porque ha sido un campo de experimentación muy sabroso, utilizando todas las herramientas que se tengan a mano, como el periodismo, un recurso maravilloso."

El libro Pecado, de Laura Restrepo, será presentado este miércoles a las 19:30 horas en la librería Gandhi Mauricio Achar (Miguel Ángel de Quevedo 121, colonia Guadalupe Chimalistac). Participan Elena Poniatowska, Felipe Restrepo y la autora.

(Mónica Mateos-Vega, La Jornada)