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Eneko Goia: "No nos gustaría que Donostia fuera una ciudad solamente para ricos"

- Lleva algo más de un año en el cargo. ¿Qué cree que ha hecho bien y qué le falta?

- Faltan muchas cosas, un año es un periodo corto y el desarrollo de los proyectos de una ciudad tiene plazos más largos. Hago un balance positivo sin caer en excesos. Ha sido un año intenso en el que la ciudad ha ido caminando en la buena dirección, el 2016 está yendo satisfactoriamente...

- Afirmó en una entrevista que el peor momento había sido el retraso en la inauguración de la estación de autobuses. ¿Fue para tanto?

- No especialmente. Hay dos casos que para mí fueron duros entre comillas. Uno era ese, pero tampoco era para tanto, porque cuando ocurre algo así tomas la decisión que tienes que tomar y punto pelota, luego se ha abierto y ya está. Más pena me dio todo lo posterior a la ceremonia inaugural de Donostia 2016, porque era un momento en el que pones mucho empeño para que las cosas salgan bien, la ciudad se volcó y me dio tristeza que no se hubieran cubierto las expectativas.

- La pasada legislatura fueron muy críticos con el Gobierno municipal. Desde la llegada de Bildu hubo un montón de mensajes casi apocalípticos. Ahora que está en ese puesto, ¿percibe cosas que se hicieron bien?

- Yo era portavoz del PNV y respondo por esa actuación, y no creo que sea excesivamente acertado decir que nuestra posición fuera apocalíptica. Muy crítica sí, pero apocalíptica no. De eso que respondan lo que sí lo hicieron.
- En cualquier caso, ¿se hicieron cosas bien?

- Sí. Hay muchas cosas que la gente percibe; desde las más básicas, que son por ejemplo la limpieza y el mantenimiento de la ciudad, hasta proyectos más importantes. Hemos conseguido hacer avanzar Txomin Enea, por ejemplo.

- Tras lo que ha ocurrido esta Aste Nagusia con los colapsos de tráfico, ¿es hora de plantearse restricciones para entrar en el centro de la ciudad?

- Se hacen, se hacen. Hay momentos en los que no hay más remedio que cortar porque la ciudad no da más de sí, como ocurrió el martes de la semana pasada desde el Antiguo. Hemos puesto en marcha mecanismos como los parkings periféricos, bien señalizados y ligados al transporte público, pero las costumbres de la gente son muy difíciles de cambiar. Como se suele decir, ‘a la fuerza ahorcan’, y quizás estos embotellamientos sean el mayor aliciente para que los comportamientos cambien.

- Visto lo visto este verano, ¿hay riesgo de que Donostia acabe muriendo de éxito?

- Yo creo que eso sí es un vaticinio apocalíptico. No lo comparto. La situación en la que estamos implica oportunidades y riesgos. De los riesgos somos muy conscientes. Creo que hay que tener muchísima precaución, no perder la cabeza, no ir a esquemas de masificación, reflexionar sobre medidas que hay que tomar en el plano urbanístico y otros... pero tampoco creo que mensajes que nos comparan con Barcelona o Venecia sean reales. Venecia tiene 80 turistas por habitante y Donostia tiene 3,5. Está bien que miremos ahí para saber qué no queremos, pero nuestra situación no tiene mucho que ver con eso.

- En paralelo a la revalorización de la ciudad llega otro problema: la carestía de la vivienda.

- Sí, es otro efecto negativo. No solo es para el turismo, esta es una ciudad atractiva en la que mucha gente aspira a vivir, y eso impacta en el mercado. Es un problema. Impide que muchos jóvenes puedan hacer su proyecto de vida en la ciudad, y una ciudad sin jóvenes tiene un futuro complicado. Tratamos de darle respuesta en la medida de lo posible, generando oferta de vivienda pública en régimen de alquiler. Sé que es difícil dar satisfacción a la demanda que hay, pero Txomin Enea y otros proyectos están ahí. Aunque combatir el precio de la vivienda libre con políticas públicas no resulta fácil... Hay algunos mecanismos, pero tienen una eficacia limitada. La vivienda en régimen de alquiler es el camino.

- Una ciudad sin jóvenes, ¿y una ciudad solo para ricos?

- Pues no nos gustaría que sucediera... Hay que tratar de combatirlo con políticas públicas. Insisto en el alquiler.

- Pero es que hay políticas públicas que van justamente en sentido contrario, como la modificación del Impuesto de Grandes Fortunas...

- Hum... Esa no es una política municipal, no veo muy bien la relación entre las dos cosas.

- La dualidad social es muy evidente en Donostia. Cada vez más gente duerme en la calle o en cajeros, y a la vez tiene el metro cuadrado más caro del Estado y sigue subiendo...

- Vamos a ver, la problemática de la gente que duerme en la calle o en cajeros hay que conocerla con cierta profundidad. Ahí hay factores que van más allá del económico: desestructuraciones, adicciones... a las que hay que dar respuesta desde servicios sociales básicos, aunque a veces no es fácil. Tiene que haber una voluntad del sujeto de salir de esa realidad. Hacer esa simplificación es a veces caer en la demagogia. Lo he visto cuando ha habido algún fallecimiento y nos han dicho que la gente se muere en la calle en una ciudad de ricos. Luego nos hemos encontrado con que es gente que no vivía en la calle, o lo que pasó en Zumaia con una persona de Azpeitia que dio paso a otra declaración demagógica... Hay que ser más riguroso.

- Hablemos de violencia de género. Acaba de haber un caso en la misma puerta del Ayuntamiento. Usted ha apelado a la ciudadanía, también son constantes los emplazamientos a los medios... Y las instituciones, ¿qué tienen que hacer?

- La cuestión de fondo es la situación de desigualdad que existe. Lo que hay que atacar de raíz es eso, y se trata de un proceso largo que va a requerir diversas etapas, incluida la educación de futuras generaciones. Mientras eso se produce, está claro que tienes que tomar medidas contra una situación despreciable. Y ahí es donde me parece que la colaboración activa ciudadana es el elemento más eficaz. Uno puede poner muchos policías municipales, pero es imposible llegar a todo. De hecho, ese último caso aquí en las puertas del Ayuntamiento se abortó precisamente por eso, por una persona que vio una situación extraña y dio la voz de alarma.

- ¿Para qué que hace falta un metro en Donostialdea? ¿Y a qué coste?

- Hay que considerar el área metropolitana entera, de 400.000 habitantes, y que existen dos líneas férreas que van por la costa y mueren en un fondo de saco, en la estación de Easo. Eso podía ser superado por una pasante que se llama Metro de Donostialdea y que es una infraestructura interesante, porque permitiría afrontar todos los problemas de movilidad con un recurso del que no disponemos en este momento. Y además, soñar con una superficie de la ciudad diferente a la que ahora tenemos, con recuperación de espacio urbano para la ciudad. ¿El coste? Es relativo. Suelo decir, y no quiero que se entienda mal, que es otra institución la que tiene que asumir ese coste y la que tiene que hacer esa valoración. Yo, como alcalde de esta ciudad, creo que ese presupuesto está justificado. Y no es una inversión alejada de otras que se abordan y que no se cuestionan. La pasante es parte de una infraestructura mucho más grande. Hablamos mucho de esto y olvidamos que en setiembre tendremos una estación en Altza, que también ha costado millones de euros y nadie ha cuestionado. Herrera-Intxaurrondo-Loiola es una obra que tampoco nadie ha cuestionado, o Añorga-Rekalde... Muchas actuaciones cuestan lo mismo, ¿por qué la pasante sí se cuestiona? A veces me cuesta comprenderlo.

- Otra infraestructura polémica es la incineradora. Se lo pregunto como político, pero también como padre. ¿No le llama la atención que no haya médicos dispuestos a defenderla?

- Bueno, algunos hay ¿eh? Yo creo que se han escrito ríos de tinta de esto y sobre otras cosas no se habla tanto, pero francamente estoy convencido de que una infraestructuras de estas características tiene plenas garantías. Es verdad que es una actividad que puede tener unas consecuencias, pero como muchas otras: hay papeleras, cementeras... Pero a día de hoy creo que ofrecen garantías, y creo que con esta será exactamente igual. Estoy bastante tranquilo.

- ¿Y está tranquilo con la repercusión económica? Más de mil millones de euros en 35 años hacen difícil creer que la Diputación vaya a poder seguir manteniendo la misma aportación en Donostia...

- El coste de la gestión de los residuos urbanos ha ido al alza en primer lugar porque los requisitos europeos han ido en aumento. Antes se echaba toda la basura en un vertedero, sin más. El nivel de exigencia sobre su tratamiento significa que todo es más caro, no solo en Gipuzkoa. Existe obligación de separar, reciclar... Además hay un gasto adicional ocasionado por un comportamiento que a mí me parece irresponsable, que es cambiar una decisión desde la convicción absoluta de que «la razón la tengo yo». Eso también tiene un coste y tendremos que afrontarlo.

- Donostia2016 va para adelante. ¿Percibe que la gente esperaba otra cosa diferente?

- Puede ser, pero quizás ocurra porque nunca se entendió muy bien el contenido del proyecto. Lo cierto es que se está cumpliendo en todos sus términos. Quizás la gente esperaba algo más espectacular... y eso realmente era sencillo hacerlo, pero buscábamos otra cosa, más ligada a la creación... Desde este punto de vista las cosas se están haciendo bien y creo que dejará un legado. En el futuro sabremos valorarlo mejor.

- "Hurrengoan zentralitate osoa hartuko du estatus berriak".

- En anteriores entrevistas ha dejado bastante claro que descarta acuerdos con EH Bildu y Podemos porque su modelo de país es diferente.

- No. Yo no descarto nada de antemano y antes de que los ciudadanos se pronuncien. Me parece irresponsable. En política lo determinante es saber interpretar lo que dicen los ciudadanos con su voto, y eso solo se sabe cuando hay un resultado electoral. Antes del 25S no soy partidario de eso, no me parece normal ni correcto. Lo que sí hago es una constatación: que con EH Bildu puede haber una coincidencia en lo que es la cuestión nacional, evidente en muchas cosas, pero que hay diferencias en la visión de la sociedad de EH Bildu o de parte de EH Bildu. Yo me leo las ponencias de Sortu y cuando habla de lograr una Euskadi socialista, pues mira, yo no estoy de acuerdo, no me lo pone fácil. Pero imposible no hay nada...

- En cualquier caso, es mucho más probable una entente con el PSE, porque ya la tienen en el Ayuntamiento de Donostia y muchísimas otras instituciones, y es posible que incluso el PP se sumase. Es un futurible, pero ¿se sentiría cómodo Eneko Goia en esa fórmula?

- Depende de para qué. ¡Es que depende de para qué! Igual no está de moda, pero yo me centro en lo que cada uno quiere hacer, no en las caras. Depende. De antemano no hay que descartar nada.

- Ya que habla de caras, ¿cómo se interpreta desde el PNV la incorporación a la política de independientes como Pili Zabala o Maddalen Iriarte en otras formaciones? ¿Acaso el PNV ya no es atractivo como antaño? ¿O no les hace falta?

- No sé cómo lo ve el PNV, no soy exégeta del PNV. Lo que puedo decir es que a mí personalmente no me acaba de convencer. A veces, buscar caras conocidas trata de suplir otras carencias. Ya sé que para la política no corren muy buenos tiempos, pero sigo defendiendo que la política son convicciones, ideas y proyectos, y las caras somos accesorias. Cuando se invierte el peso de eso... De Maddalen puedo saber más sobre lo puede llegar a pensar. Igual está mejor de candidata que de periodista porque se sentirá más libre de expresar lo que realmente opina, me parece estupendo. En el caso de Pili Zabala, es una incógnita ciertamente a nivel de contenido, que es lo que me importa. Me parece muy bien ¿eh? pero creo que esto suple carencias básicamente.

- "Maddalen igual está más cómoda de candidata que de periodista; ahí podrá decir lo que opina realmente".

- Aurreko legealdian bakegintzaren alorrean erreferentzia indartsua izan zen Donostia: Aiete batez ere, baina baita alkateen gailurra ere... Orain moteldu egin da hori. Zerbait du alkateak buruan?

- Ez dut uste moteldu denik. 2016koaren eskutik gauza politak egin dira. Hemen aurrean Memoriaren Plaza izan genuen, esperientzia aberasgarriak bilduz, orain Bakearen Milia martxan da... Aktibo jarraitzen dugu, zalantzarik gabe. Beste kontu bat da gizartea hotz dagoela. Oso azkar joan da dena eta agian egoera berrira ohitu da jendea, hainbat gauza gainditutzat jo du eta interes puntu bat galdu du. Gu saiatuko gara hori gerta ez dadin e?

- Legegintzaldi honetarako estatus berria eta galdeketa agindu zituen Urkullu lehendakariak. Ez da gertatu. Zergatik ez, zure ustez? Eta zergatik sinistu beharko genuke orain lortuko dela?

- Lehentasuna ekonomian jarri zuen lehendakariak, eta gero autogobernu batzorde hori martxan jarri zuen. Baina ez da batek bakarrik egin dezakeen gauza. Eragile ezberdinak daude hor eta ezin izan da aurrera egin, baina nik sinisten dut lehendakariak gai hori mahai gainean jarri nahi duela, eta behin nagusiki egoera ekonomikoari begiratu ondoren, hurrengoan besteak zentralitate osoa izango duela. Bere konpromisoa hor argia da.

- Horren inguruan, zure nahia zein da? Hurrengoan bai? Nola? Aldebakartasunez, aldebikotasunaren bidez?

- Gurean ados jartzeko ahalegin serio bat egin behar dugu, ezer baino lehenago, ahalik eta zabalena. Hortik aurrera, ikusiko dugu...

(Ramón Sola, Gara)