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El petróleo cubano: circunstancias

Habría que partir de lo siguiente: cuando se habla de precios del petróleo, se habla de los dos crudos de referencia internacional: el WTI (West Texas Intermediate) y el Brent. Pero el valor del crudo cubano es, aproximadamente, un 60 % de aquellos.

Ahora bien, a Cuba le cuesta entre 13 y 14 USD producir un barril de crudo. Es un proceso rentable, pues, de exportarlo, el precio rondaría los 30 USD.

Sin embargo, actualmente, el país no vende el crudo que produce (un promedio de 45 000 barriles diarios), pues casi la totalidad de este se destina a la generación eléctrica, que continúa siendo dependiente de los hidrocarburos y sus derivados.

Según dijo ayer Osvaldo López Corzo, jefe de Exploración del Grupo Empresarial Cuba-Petróleo (Cupet), el 45 % de la energía eléctrica que se genera en la Isla depende de ese petróleo crudo; otro 14,1 %, del gas acompañante; un 3,7 % de la biomasa (centrales azucareros); y apenas un 0,8 % de energías renovables.
El resto de la electricidad se genera a partir de diésel y de fuel. Es decir, se importa.

En el caso del gas, Cuba produce tres millones de metros cúbicos diarios. De ellos, dos millones se destinan a la generación de electricidad. El resto se utiliza como combustible doméstico, fundamentalmente en la zona oeste de la capital.

Se espera que del 2016 en adelante la demanda nacional de electricidad aumente, explicó López Corzo. Entre los principales factores que conducen a ello, destacó los mayores niveles de inversión en el país; la difusión de los negocios privados; el aumento en la afluencia de turistas durante el año; la mayor cantidad de equipos electrodomésticos en los hogares; el crecimiento en el sector industrial; y también las condiciones climáticas, que provocan que cada año sea más cálido.

Todos estos elementos —manifestó— le imponen un reto a Cupet: aumentar la producción de petróleo y gas en Cuba.

- Dónde se encuentra el petróleo cubano.

El 99 % de la explotación petrolera nacional se concentra en la llamada Franja norte de crudos pesados (FNCP): un área de 750 kilómetros cuadrados situada entre La Habana y Varadero (Matanzas).

Según Roberto Suárez Sotolongo, director adjunto de Cupet, esta zona ha sido explotada por más de cuatro décadas. De ella —di­jo— han sido extraídos más de 245 millones de barriles en los últimos 15 años. Ac­tualmente, muchos campos se encuentran en declinación, y la extensión de otros ha permitido mantener los volúmenes de extracción constantes en los últimos 12 años, argumentó al respecto.

En esta zona, Cupet tiene la estrategia inmediata de acelerar la exploración de petróleo, pues a pesar de los años de explotación, todavía quedan reservas por extraer, resaltó López Corzo.

Añadió que esto se debe a que Cuba no cuenta con suficientes recursos financieros para operar campos costa afuera, cuyo de­sarrollo implica inversiones del orden de los miles de millones de dólares.

El costo de un solo pozo —señaló— puede ser de 200 millones a 300 millones de dólares en una columna de agua de más de 1 500 metros; pero para desarrollar cualquier campo hay que perforar por lo menos diez pozos, a lo cual se suman los costos de las instalaciones submarinas, instalaciones de superficie o flotantes, y los de las operaciones.

Entonces, se estima que el costo de producción de un barril de petróleo en las aguas cubanas pudiera ser de 20 a 35 USD, y en la actualidad se comercializan los crudos a 45-50 USD el barril, por lo que la rentabilidad de dicho proceso es baja, agregó.

Igualmente, expresó que desde el año en curso y hasta el 2020, la mayor parte de la exploración se concentrará entre La Habana y Santa Cruz del Norte, pues a partir de estudios realizados se comprobó que en dicha zona existe entre un 17 % y un 18 % de probabilidades de éxito (lo cual es alto para estos temas).

En ese tiempo —dijo— se perforarán cinco o seis pozos exploratorios en tierra; y se abrirán pozos de producción en las áreas que resulten positivas.

También, debido a la urgencia de encontrar yacimientos petroleros fuera de este entorno, se han llevado a cabo estudios exploratorios que han demostrado la existencia de otras zonas donde pueden encontrarse yacimientos.

Pozos exploratorios que han sido perforados a más de 500 kilómetros al este de la FNCP, así como manifestaciones superficiales de petróleo, unido a las características de las formaciones geológicas que afloran en superficie, permiten estimar la existencia de yacimientos similares en gran parte del archipiélago cubano, aclaró López Corzo.

En cuanto a las proyecciones hasta el 2030, Suárez Sotolongo subrayó: elevar el volumen de recursos en tierra y aguas someras, así como el nivel de recuperación de los yacimientos existentes mediante la introducción de tecnologías de recuperación mejorada; lograr el crecimiento sostenido de la producción nacional; acelerar la exploración, evaluación y desarrollo de las reservas en la Zona Económica Exclusiva; e iniciar la exploración en la zona centro- oriental del país.

A estas, se suman modernizar las capacidades de refinación existentes; elevar la calidad de los combustibles nacionales a estándares internacionales; optimizar los costos de las operaciones logísticas y elevar la capacidad de almacenamiento de productos en la nación, declaró.

Asimismo —explicó— pretendemos terminar la ampliación de la refinería de Cienfuegos: una de las cuatro activas en el país, conjuntamente con las situadas en La Habana, Cabaiguán (Sancti Spíritus) y Santia­go de Cuba.

- Oportunidades de inversión y negocios.

Desde septiembre del 2015, los precios del petróleo han sufrido una caída estrepitosa. Y, lógicamente, cuando caen los precios, las empresas petroleras sacrifican sus inversiones. Por ello, el panorama hoy para atraer inversores extranjeros en ese sentido no es muy favorable, profundizó Roberto Suárez Sotolongo.

Sin embargo, hoy en día, el mayor inversionista en la Isla es la empresa canadiense Sherritt. Además, se han rubricado convenios con empresas rusas y de otras naciones.

Entre los principales negocios establecidos en el campo petrolero, Cupet y MEO Australia Limited firmaron el Contrato de Producción Compartida en septiembre del 2015, contentivo de dos subperiodos de exploración de dos años cada uno, explicó Suárez Sotolongo.

Asimismo, informó que el primero —el cual culmina en noviembre del 2017— está dedicado a la revisión y procesamiento de 100 kilómetros de sísmica bidimensional (2D) existentes, evaluación de datos de pozos en el área, adquisición de muestras geoquímicas y la realización de 200 kilómetros de sísmica 2D nuevas.

MEO —definida como una empresa pe­queña que cotiza en la bolsa de valores de Melbourne, y realiza reportes de operaciones— tiene un proyecto offshore en Australia y otro en Nueva Zelanda, además del Bloque 9 en Cuba, ubicado en el norte de la Isla, entre Matanzas y Villa Clara.

Suárez Sotolongo comentó que las notas de prensa que realizan estas empresas les permiten informar a sus accionistas, sostener el valor de sus acciones y eventualmente solicitar créditos. Además, dijo que MEO ha trabajado sobre la base de la evaluación y reprocesamiento de la información disponible adquirida de Cupet, sobre el Bloque 9 y otras zonas productoras aledañas.

En ese sentido, el 29 de junio último, MEO puso a consideración de Cupet una propuesta de nota de prensa sobre los resultados de los trabajos preliminares realizados en el Blo­que 9, la cual fue aprobada —y publicada el 7 de julio del 2016— por cumplir los estándares metodológicos de la actividad para la estimación de potenciales reservas y la terminología aceptada para este proceder.

No obstante, el directivo sostuvo que desde el 29 de julio algunos medios digitales han distorsionado la nota de prensa, dándola a conocer como un «anuncio de descubrimiento de petróleo de alta calidad». Sin embargo, ello no se menciona en ninguna parte de la nota original y tampoco ninguno de los principales medios especializados de la industria se han hecho eco de la misma.

En tanto, dijo que dichos medios han utilizado gráficos e imágenes originales de la nota de prensa, y sacado de contexto entrevistas realizadas a directivos de MEO…

Conjuntamente con las empresas que ya han firmado contratos exploratorios en Cuba, existen otras que se encuentran en periodo de evaluación de bloques y datos nacionales, de cuyos trabajos pudieran derivarse contratos oficiales entre el 2016 y el 2017, expuso.

En cuanto a las oportunidades de inversión, Suárez Sotolongo resaltó la exploración y producción en los bloques en tierra y aguas someras; los proyectos de recuperación mejorada en campos en producción y en yacimientos no convencionales; servicios técnicos para las operaciones petroleras; el suministro de tecnologías, equipamiento y recursos para esa industria, entre otros.

(Jesús Jank Curbelo, Granma)