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El PJ cuestionará la reforma política del PRO con posibilidad de lograr mayoría en el senado. Voto electrónico que hace cortocircuito

El sueño de la Boleta Unica Electrónica que el presidente Mauricio Macri le encargó personalmente a sus hombres de mayor confianza está cada vez más lejos de convertirse en realidad. En la antesala del tratamiento parlamentario que comenzará mañana en el Senado, las principales figuras del Frente para la Victoria ya tienen en su poder un detallado informe con las falencias del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados. La eliminación del chip RFID de la boleta, la aplicación “gradual” del nuevo sistema y la instrumentación de un “plan de contingencia” en caso de que la Cámara Nacional Electoral no apruebe el sistema propuesto por el Poder Ejecutivo son sólo algunos de los puntos que el peronismo ya está analizando y prevé imponer. Estas modificaciones dejarán a Cambiemos al borde de un doble abismo. Por un lado, el temporal: tendrá que trabajar contrarreloj para obtener la ley antes de fin de año. Por el otro, el político: si el FpV-PJ logra sumar, como es probable, las voluntades de otros bloques como el peronismo federal, alcanzará los dos tercios de los votos en el Senado, obligando al oficialismo a aceptar sus cambios cuando la iniciativa vuelva a Diputados (ya que Cambiemos, aun con apoyo del massismo, no alcanza con dos tercios necesarios para insistir en su redacción original). Y aún si los cambios en el Senado no se aprueban por los dos tercios de los votos, de todas maneras Cambiemos necesitará conseguir la mayoría absoluta del total de los Diputados para sostener su posición.

En el marco de un escenario político cada vez más complejo para el oficialismo, en el que las posiciones de los distintos bloques legislativos se van tensando por la aproximación del año electoral, la Cámara alta comenzará mañana a tratar un proyecto altamente sensible para el Poder Ejecutivo. Macri en persona presentó la iniciativa en junio y le encomendó a Frigerio, al presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y al presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, entre otros, que aprueben la implementación de la Boleta Unica Electrónica. Con minoría en ambas Cámaras, se convirtió en uno de los desafíos más grandes para el oficialismo ya que para legislar en materia electoral se necesita una mayoría especial (la mitad más uno del total de los miembros de cada Cámara).

Tras meses de reuniones, negociaciones, marchas y contramarchas, el oficialismo logró el 20 de octubre aprobar en la Cámara de Diputados su proyecto. En el camino debió hacer múltiples concesiones, tanto a sus propios socios de la UCR como a los opositores “amigables” del Frente Renovador y el Bloque Justicialista. Así es como dejó de lado la ampliación de la cantidad de bancas de Diputados y se incluyó la paridad de género (aún contra la voluntad expresa de varios de sus principales legisladores como Pinedo, Pablo Tonelli y Nicolás Massot). Este punto establece que en todas las listas de candidatos a las PASO debe intercalarse un hombre y una mujer. A cambio, el PRO logró mantener el corazón de su iniciativa: la Boleta Unica Electrónica, a implementarse de una sola vez y en todo el país para las legislativas de 2017. El sistema de votación planteado por el macrismo se trata de un mecanismo similar al utilizado en las elecciones generales de la Ciudad de Buenos Aires (se iban a utilizar en las PASO porteñas pero pese al apuro macrista debieron dar marcha atrás). Mediante una pantalla se eligen los candidatos, la máquina emite una boleta que lleva impresa la voluntad del elector en un mismo soporte: en papel y, además, con un chip RFID, que es el que permitía realizar el escrutinio electrónico.
Distintos referentes de la comunidad científica, técnicos informáticos y ONG especializadas cuestionaron duramente el sistema por su vulnerabilidad y por posible afectación del secreto del voto. En recientes conferencias sobre tecnología y seguridad como la última edición de la EkoParty se demostró que el chip RFID puede ser fácilmente leído a la distancia e incluso modificado y/o dañado para alterar la voluntad del votante. En contra de lo que decía el macrismo, no se requerían equipos sofisticados ni costosos para realizar estas operaciones. Podían realizarse con un smartphone y mediante un software muy sencillo. Ya en la elección porteña del año pasado distintos técnicos informáticos advirteron sobre estas vulnerabilidades, lo que incluso le valió a un programador, Joaquín Sorianello, que fuera detenido y su casa allanada por demostrar las fallas del sistema de la empresa Magic Software Argentina. Finalmente fue sobreseído pero en el expediente judicial quedó constancia de la vulnerabilidad del sistema. Estas y otras cuestiones fueron expuestas durante el debate en comisiones de Diputados, a las que el macrismo y Cambiemos no les dieron mayor entidad.

Sin embargo, y como ya adelantó Página/12, los senadores del FpV-PJ Juan Manuel Abal Medina y Omar Perotti presentaron en el Senado un proyecto que contempla la impresión electrónica de la boleta pero sin chip y con conteo manual, lo que podría mejorar ciertos aspectos de seguridad frente a eventuales ataques informáticos.

Pero además de ese proyecto, varios senadores peronistas ya tienen un informe presentado por el apoderado del PJ, Jorge Landau, donde desgrana 8 agujeros del texto aprobado en Diputados que requerirían cambios en la Cámara alta:

- Los ocho puntos vulnerables.

1.- Eliminar el “chip”. “Hace posible que el contenido del voto sea violado con un simple teléfono celular. El escrutinio manual ya previsto lo hace innecesario por lo que el artículo 18 del proyecto y 62 quater del Código Electoral Nacional deben ser modificados y la operación de escrutinio mejor definida”, sostiene el informe. Todavía resta definir si se podría utilizar otra opción para habilitar de conteo electrónico

2.- Modificación en la eliminación de candidatura a vicepresidente para las PASO. Según el documento, la norma no debería tener carácter obligatorio sino que cada partido debería ejercer la libertad de llevar la fórmula completa en las PASO o no. Además, “hay una trampa” en esta modalidad: se le permite elegir al presidente surgido en las PASO como su vice a un independiente, es decir un ciudadano que no fue candidato a nada: el famoso ‘tapado’. “Esta posibilidad debiera estar expresamente prohibida”, remarca.

3.- Establecer un “plan de contingencia”. “Haber desplazado hacia la Justicia electoral el control de la aplicación del nuevo sistema y la información de los resultados del escrutinio resulta un gran avance para la vida institucional del país ya que sustrae el control de las elecciones del poder político y lo traslada al Poder Judicial. No obstante en el despacho votado se eliminó un plan de contingencia por si la Cámara Electoral no aprueba el software o el hardware propuesto por el Poder Ejecutivo. Esta anomalía debe corregirse y volverse a la redacción original remitida por el Gobierno que incluía la lógica previsión de utilizar el papel para el caso que la CNE no apruebe el sistema electrónico”.

4.- Aplicación gradual. “Es más prudente para el prestigio de nuestro sistema de votación y para la propia CNE que en la ley se regulara una aplicación gradual, tal como ha sostenido la misma CNE, las ONG, los especialistas extranjeros, todas las experiencias similares, particularmente en Brasil y Salta. Es que se va instrumentar en pocos meses una innovación tecnológica y cultural que modifica lo que hasta ahora ha funcionado aceptablemente bien y sustituirlo por un mecanismo que va a funcionar ‘mejor’”.

5.- Prohibir agregados al pie del padrón. “Las fuerzas de seguridad actualmente emiten su voto en las mesas especialmente asignadas mediante un régimen especial que ha funcionado sin inconvenientes. Se ha procedido así para eliminar la arbitrariedad de los presidentes de mesa que permitían votar a pie de padrón no sólo al personal de seguridad sino al personal de correo, fiscales, presidentes de mesa, delegados electorales, etc. Esas anormalidades han sido una fuente inagotable de irregularidades en las votaciones desde anulación de mesas de votación hasta múltiples presentaciones judiciales. De aplicarse el artículo 4 de la media sanción, el personal de seguridad dejaría de votar en su mesa especial y volvería a votar donde presta servicios, volviéndose a la práctica desterrrada y facilitando el doble voto”.

6.- Exhibir la lista completa de candidatos. “Solo se le permite conocer al votante la cabeza de la lista ocultándole el resto. No se entiende porque la ley no le permite exhibir al votante en la pantalla la totalidad de las integrantes de las listas de candidatos que va a votar. De modo que corresponde modificar el artículo 16 del proyecto que reforma el 63 del CEN y permitir que los ciudadanos conozcan a todos los candidatos que van a votar o no votar”.

7.- Garantizar a las fuerzas provinciales llevar candidato a presidente. El proyecto con media sanción establece que para las “agrupaciones que no compitan en todas las categorías, el diseño de pantalla deberá asegurarles igualdad de oportunidades”. “Esta redacción es la antesala de una posterior judicializacion porque su redacción no es clara en orden de garantizarle a las agrupaciones provinciales que puedan llevar un candidato a presidente adherido a sus listas. Esto las pone en condiciones de desigualdad respecto a las agrupaciones nacionales con representación local cuando se celebren elecciones presidenciales por lo que debiera volver a redactarse”, asegura el informe.

8.- Relación entre la CNE y la comisión de seguimiento. “La Comisión que integran todas las fuerzas políticas participantes de la contienda ya existe en el art 59 bis del Código desde 2010. Tratándose en esta oportunidad de la puesta en marcha de un nuevo sistema de votación que involucra a todas las fuerzas politicas, parece más racional que la misma tenga relación directa con la CNE que es quien pone en marcha el sistema y desde el Ministerio del Interior que es quien aplica algunos de sus aspectos”.

- Paridad de género.

Además de los cambios anteriores, la media sanción de Diputados contiene un capítulo sobre paridad de género, pero con una redacción distinta a la del proyecto ya aprobado en el Senado. “Tienen la misma filosofía pero la propuesta del Senado mejora y amplía el concepto porque avanza un poco más en el tema del reemplazo de senadores. Nosotros diferenciamos a los que ingresaron por mayoría de los que ingresaron por minoría”, explicó a Página/12 la senadora, Marina Riofrío, quien adelantó que a pesar de haber aprobado ya su proyecto en la Cámara alta buscarán corregir la iniciativa de la Cámara baja. De esta manera se garantizan que sea tratada, ya que se trata en el mismo proyecto de la BUE que el oficialismo pretende aprobar.

- El futuro del trámite parlamentario.

La ronda de audiencias convocadas por las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Asuntos Penales y Prespuesto y Hacienda (todas presididas por el FpV-PJ), comenzará el martes a las 13 con la presencia de Frigerio y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez. El titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, Marcelo Fuentes, le detalló a este diario que esta semana, además de los representantes del Poder Ejecutivo pasarán los apoderados de los partidos políticos. El jueves serán de la partida Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera, los integrantes de la Cámara Nacional Electoral. Posteriormente será el turno de expertos informáticos y académicos. Y el martes de la semana próxima consejeros políticos de las embajadas donde el voto electrónico ya fue descartado. Se trata de representantes que contarán la experiencia de países como Alemania o Portugal, entre otros.

En este contexto, el Senado recién estaría en condiciones de emitir dictamen de comisión en aproximadamente tres semanas y el tratamiento en el recinto se produciría hacia el fin de noviembre. Como las sesiones ordinarias del parlamento terminan en noviembre, el Ejecutivo debería convocar a extraordinarias o prorrogar las ordinarias. En medio de todo esto, el Congreso debe aprobar la ley de Presupuesto, otro tema central y que históricos dirigentes parlamentarios reconocían que podría influir en las posiciones sobre la reforma electoral.

(Sebastian Abrevaya, Página 12)