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El pueblo de Colombia rechaza pacto de paz

El presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, mejor conocido como Timochenko, ratificaron por separado su voluntad de alcanzar la paz luego que el histórico acuerdo que firmaron hace casi una semana, para acabar con una guerra de más de 50 años, fue rechazado en el plebiscito celebrado ayer con 51.21 de votos por el no contra 49.78 por ciento en favor del sí, en una jornada en la que el abstencionismo alcanzó 63 por ciento.

Al cierre de esta edición, la Registraduría Nacional del Estado Civil indicó que el no logró 6 millones 471 mil 376 votos, y el sí 6 millones 377 mil 482.

Fueron convocados unos 34.9 millones de electores para aprobar o rechazar el acuerdo suscrito en Cartagena de Indias el pasado 26 de septiembre, para terminar una confrontación que ha dejado unos 220 mil muertos, 6.9 millones de desplazados y 45 mil desaparecidos.
El abstencionismo, de 63 por ciento, fue el más alto en 22 años, indicó el diario El Espectador en su portal. Analistas indicaron que influyeron en la escasa participación las lluvias en varias regiones del país, pero sobre todo reflejó la gran apatía a pesar de tratarse de uno de los hechos históricos más importantes del último siglo en Colombia.

Colombia quedó dividida en sus regiones entre las dos opciones de voto. En las zonas costeras y limítrofes ganó mayoritariamente el sí, mientras que el interior, en donde se concentra el mayor censo electoral, votó mayoritariamente por el no, destacó el diario bogotano El Tiempo.

Añadió que entre las principales ciudades, sólo Barranquilla, Cali y Bogotá dieron un apoyo mayoritario a la aprobación de los acuerdos alcanzados entre las FARC y el gobierno. Bucaramanga, Medellín, Cúcuta y Pereira rechazaron abrumadoramente los acuerdos.

El gobierno había dicho no tener un "plan B" si triunfaba el voto negativo a la pregunta: "¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?", pero tras una reunión con su gabinete el presidente Juan Manuel Santos confirmó su voluntad de paz.

En una mensaje transmitido por televisión, el mandatario dijo: “el cese al fuego sigue vigente… No me rendiré y seguiré buscando la paz hasta el último día de mi mandato, porque ese es el camino para dejarle un mejor país a nuestros hijos”.

Santos informó que el jefe negociador del su gobierno, Luis Humberto de La Calle, viajará este lunes a La Habana para mantener informados a los negociadores de las FARC.

Desde el grupo insurgente se "lamentó" el rechazo al acuerdo que selló con el gobierno, pero se ratificó su voluntad de dejar las armas. "Las FARC mantienen su voluntad de paz y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia el futuro", dijo Timochenko en una declaración leída en La Habana, sede de las negociaciones que condujeron al acuerdo tras cuatro años de negociaciones.

Timochenko añadió que lamentan "profundamente que el poder destructivo de los que siembran odio y rencor haya influido en la opinión de la población colombiana".

Los más recientes sondeos previos a la consulta daban ganador al sí, con más de 60 por ciento de adhesiones frente al no, firmemente apoyado por el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), a quien organizaciones de defensa de derechos humanos vinculan con los grupos paramilitares de ultraderecha.

"La paz es ilusionante, los textos de La Habana decepcionantes", dijo más temprano el ex mandatario y actual senador Álvaro Uribe, para quien el acuerdo otorgaba impunidad a los rebeldes y encamina al país hacia el "castrochavismo" de Cuba y Venezuela.

Según el portal de la revista Semana, "muchos colombianos consideraban que los acuerdos eran demasiado generosos con las FARC porque no contemplaban cárcel ni sanciones frente a los graves delitos cometidos". Señaló que muchos empresarios tuvieron temor a que "el país terminara siendo gobernado por un ex guerrillero".

En la lectura del miedo coincidió la ex senadora Piedad Córdoba y una de las dirigentes que más impulsaron el proceso de paz, quien en declaraciones a Telesur expuso: “el triunfo del no en el plebiscito del domingo revela que hay un sector de la ciudadanía con miedo y desconfianza”, y se pronunció por una asamblea constituyente.

"Ganó el odio, ganó el odio a las FARC", dijo a la agencia Afp Jorge Restrepo, director del centro de análisis Cerac. "Quedamos sumidos en una profunda crisis política y con unas consecuencias económicas muy negativas", agregó.

- A buscar otras salidas.

Para el ex magistrado Augusto Ibañez, la única salida es convocar a una asamblea constituyente con participación de todos los sectores sociales, como pidieron desde un principio las FARC y el mismo uribismo.

El pacto con el grupo insurgente, de 297 páginas, buscaba terminar el principal y más antiguo conflicto armado de América, un complejo entramado de violencia entre guerrillas, paramilitares y agentes estatales.

En la sede de la campaña por el sí, en el emblemático hotel Tequendama, en el centro de Bogotá, se vivió un clima de luto, en contraste con la algarabía en el partido Centro Democrático, de Álvaro Uribe.

El acuerdo preveía que las FARC ingresaran a la política legal. Sus 5 mil 765 combatientes, según cifras de la guerrilla, deberán concentrarse en 27 sitios para su desarme y posterior reinserción a la vida civil, un proceso de seis meses que sería supervisado por la Organización de Naciones Unidas.

Según el periódico El Tiempo, en caso del triunfo del no, la Corte Constitucional estableció que el acuerdo debe renegociarse y el presidente podrá intentar un nuevo acercamiento.

Expertos consideran que tras la victoria del no en el plebiscito de ayer, la renegociación o la asamblea constituyente son las opciones para la paz con las FARC .

En todo caso, prevalecía anoche una gran incertidumbre.

"Qué tristeza, parece que los colombianos olvidamos la crueldad de la guerra, nuestros muertos, nuestros heridos, nuestros mutilados, nuestras víctimas y el sufrimiento que nos ha acarreado esta guerra a todos", dijo Adriana Rivera, una filósofa de 43 años, a la agencia Reuters.

El director del partido Cambio Radical, Rodrigo Lara, que forma parte de la coalición de gobierno, calificó la derrota de "una verdadera debacle".

"Es una oportunidad perdida para que el país finalmente se aleje de su trágica guerra", dijo Amnistía Internacional.

(Afp, Reuters, Sputnik y Notimex, La Jornada)