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Las empresas industriales vascas superan con buena nota las turbulencias de la Bolsa

El curso 2016 ha sido un mal año para la Bolsa en general y para las compañías vascas cuyo comportamiento está más ligado a los movimientos del mercado, pero bueno para los grupos industriales que han aportado noticias positivas a sus cotizaciones. Dos compañías retratan esa situación: Gamesa y CAF. La primera ha llegado a un acuerdo de fusión con Siemens para crear un gigante eólico a nivel mundial. La segunda ha engordado su cartera de pedidos en un goteo incesante mes a mes y entra en este año con un libro de contratos que vale en torno a 6.000 millones de euros, récord histórico en la empresa ferroviaria guipuzcoana.

La respuesta de los inversores ha sido más que positiva. Gamesa se revalorizó casi un 22% durante 2016, mientras que CAF rozó un crecimiento del 50%. Esos ritmos tienen todavía más valor si se comparan con la evolución global de los mercados. Pese al buen comportamiento en diciembre, cuando el Ibex 35 creció más de un 7%, el selectivo de la Bolsa española cayó más de un 2% en 2016 y encadenó dos años a la baja.

Los mercados han estado condicionados por cuestiones como el Brexit, las decisiones de los bancos centrales y el debate sobre la subida de tipos de interés, el comportamiento errático del precio del crudo o la incertidumbre política que han generado cuestiones como el triunfo de Donald Trump en EE.UU. o el referéndum perdido por Mateo Renzi en Italia. La transición de la economía de China hacia un modelo menos proteccionista o los problemas de la banca italiana también han marcado el paso de los valores más expuestos a este tipo de contingencias.
- Corrección de las pérdidas.

Todas esas cuestiones agitadas en la coctelera de la que beben los inversores han provocado un curso caótico que podría haberse convertido en una auténtica pesadilla. Tras conocerse el resultado del referéndum sobre la salida de la Unión Europea del Reino Unido, los mercados entraron en una vorágine negativa en la que se registró la peor sesión bursátil de la historia del Ibex. En junio, la Bolsa española acumulaba pérdidas de casi el 20%, pero tras el verano se enderezó el rumbo y se consiguieron salvar los muebles.

En ese contexto, los valores vascos que cotizan en el Ibex no tuvieron base para crecer en 2016. La única del selectivo que lo hizo fue precisamente Gamesa, apoyada en su alianza con Siemens y en un futuro más que prometedor en el que, por cierto, seguirá teniendo sede en Euskadi.

La navarra Viscofan se dejó en el camino casi un 16% de su valor. Mientras que Iberdrola y BBVA tuvieron el mismo resultado durante el (-4,82%). La eléctrica vasca se ha visto afectada en su evolución por su exposición en el Reino Unido, donde tiene una fuerte implantación a través de su filial, Scottish Power. Por su parte, la entidad financiera se ha visto arrastrada por los problemas de la banca europea a pesar de su fortaleza y sus buenos resultados.

- Fortaleza industrial.

Es en el mercado continuo del parqué madrileño donde se percibe con mayor nitidez la capacidad de las empresas industriales vascas para superar con buena nota las turbulencias que azotaron durante todo el curso los mercados de renta variable.

La Compañía Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) terminó 2016 muy cerca de su máximo histórico de cotización y es uno de los valores más rentables del mercado. Según un estudio elaborado por Estrategias de Inversión, si un particular hubiera invertido hace 15 años en CAF 10.000 habría logrado un retorno de 107.718 euros. En el caso de CIE Automotive, una de los grandes del sector de componentes de automoción, el retorno sería de casi 129.000 euros. Al igual que CAF, la compañía que preside Antón Pradera también se movió el año pasado en línea con sus máximos históricos, lo que implica que han recuperado el valor que tenía antes de la crisis. Son la punta de lanza de las cotizadas vascas. El ejercicio 2016 también fue bueno para Azkoyen. El fabricante navarro de máquinas de vending se revalorizó un 30%. La Guipuzcoana Iberpapel supera ese porcentaje (35,5%).

Un escalón por debajo, Faes Farmacia dio un salto del 21,74%. En los nueve primeros meses del año, Faes aumentó sus beneficios en un 19%, hasta los 30 millones de euros, un incentivo para los inversores. La empresa farmacéutica vizcaina ya fue en 2015 una de las cinco empresas con más revalorización en la Bolsa española y consolida esa inercia. En ese top cinco de 2015 también figuraron Gamesa y Azkoyen.

Por su parte, Vidrala tuvo en 2016 un comportamiento más discreto, con un crecimiento del 5%, lejos del 26% de 2015. La empresa con sede en Laudio es con todo uno de esos valores seguros y su cotización en Bolsa se ha multiplicado por ocho en los últimos quince años.

En su primer ejercicio completo como cotizada -debutó en el parqué en julio de 2015-, Euskaltel ha retrocedido más de un 27%. En el caso del a operadora vasca de telecomunicaciones, al margen de los vaivenes del mercado, durante el año se produjo un relevo en la cúpula directiva -Francisco Arteche sustituyó a Fernando Ojeda como consejero delegado- y además un fondo de inversión norteamericano decidió vender su participación en la compañía.

Además, Euskaltel no consiguió avanzar en la compra de la asturiana Telecable, la compañía que tras la adquisición de la gallega R Cable le permitiría convertirse en un grupo con implantación en todo el norte del Estado. Esas cuestiones han desanimado a los inversores, sin embargo la operadora vasca va a pagar durante este 2017 a sus accionistas uno de los 20 dividendos más rentables del mercado estatal. Sus posiciones son muy sólidas.

Todos estos valores se presentan este lunes en el parqué para estrenar un año bursátil que los analistas estiman que será más favorable.

(A. Diez Mon, Deia)