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Andrzej Duda vetará la ley que permite remplazar los jueces del supremo de Polonia

El presidente polaco, Andrzej Duda, ha anunciado este lunes que vetará la ley que permite al Gobierno de Ley y Justicia (PiS) reemplazar a los jueces del Tribunal Supremo por los que el propio Ejecutivo nombre y que ha generado protestas en las calles y el rechazo de las instituciones europeas estos últimos días. El Senado y el Congreso aprobaron la semana pasada la polémica reforma. Ley y Justicia pudo aprobar cómodamente el proyecto de ley gracias a su amplía mayoría en las dos cámaras. “Las reformas de la Justicia son necesarias, pero sin que generen el enfrentamiento de la sociedad y sin que supongan la división del país”, afirmó en una declaración televisada donde pidió al Ejecutivo que modifique las normas propuestas para que sean aceptadas por la mayoría de los polacos.

Ello ha llevado a la Comisión Europea a abrir la puerta a activar por primera vez el Artículo 7 del Tratado de la Unión Europea (UE), que permite suspender el derecho a voto de un país en las reuniones del Consejo, al considerar que las reformas judiciales de Varsovia amenazan la división de poderes y el estado de derecho. La ley sobre el Supremo se une a las reformas del Tribunal Constitucional y a la del órgano de gobierno de los jueces , criticadas también desde Bruselas.

De materializarse, la reforma supondrá el fin del mandato de los actuales jueces del Supremo, excepto los elegidos por el presidente, para ser sustituidos por los nombrados por el Gobierno, algo que la oposición considera inconstitucional y una ruptura del principio de separación de poderes y la independencia de la magistratura.

El pasado 12 de julio se aprobaron dos proyectos de ley que se engloban en la ambiciosa reforma del sistema judicial impulsada por el Ejecutivo, que dan más poder al ministerio de Justicia en la elección de los miembros del máximo órgano de gobierno de los jueces y de los tribunales regionales y de apelación. Aquellas leyes generaron también protestas y Duda tampoco las ratificará.

El Supremo tiene un papel muy importante en Polonia, ya que se encarga de supervisar el trabajo de los tribunales inferiores, confirma la validez de las elecciones parlamentarias y presidenciales y emite dictámenes sobre proyectos legislativos. Su relevancia es aún mayor si se tiene en cuenta la reforma del Tribunal Constitucional que entró en vigor el año pasado y que, según sus detractores, ha debilitado deliberadamente la institución y su capacidad para revisar la constitucionalidad de las leyes.

Sin embargo, en palabras del líder de Ley y Justicia y de facto hombre fuerte de Polonia, Jaroslaw Kaczynski, el TS tiene que ser reformado en profundidad porque está siendo controlado por izquierdistas y fuerzas extranjeras. Su partido insiste en que este proyecto de ley se inspira en la tradición jurídica polaca durante el período 1928-1939 y asegura que el sistema de elección de jueces propuesto es similar a al seguido en otros países, como Alemania.

La oposición denuncia que desde la victoria de Ley y Justicia en 2015 el Gobierno de Polonia ha comenzado a “desmantelar el Estado de derecho a través de diferentes etapas, incluyendo la liquidación de la administración pública independiente o de la independencia de los medios de comunicación públicos”. Para la mayor parte de la oposición, la reforma del Tribunal Supremo “es el paso final”.

En esta lucha Ley y Justicia sabe que tiene a su favor, además de su mayoría en las dos cámaras, la tradicional poca confianza de los polacos en las instituciones públicas, incluidos los tribunales. En un sondeo elaborado en 2016, el 60% de los entrevistados coincidían en que los tribunales velan principalmente por sus propios intereses, mientras que el 57% consideraban que los jueces son corruptos.

(La Vanguardia)