La cantaora granadina hace un homenaje a su tierra rescatando cantes olvidados y dándoles "un nuevo color"
Que Granada atesora cantes e identidad flamencas desde tiempo inmemorial lo demuestra el disco 'La novia de cristal' de Alicia Morales que ya está en el mercado. Influida por Morente, esta cantaora granadina, sin corsés de ningún tipo, recoge cantes olvidados en las entretelas del flamenco granadino y les lava la cara para exponerlos de forma fresca y contemporánea. Para ello no duda en rodearse de excelentes guitarristas del panorama local, como Paco y Miguel Ángel Cortés, Miguel Ochando y su discípulo Álvaro Pérez 'El Martinete'.
Afirma la cantaora que "tenía pensado desde tiempo atrás hacer un disco clásico pero que sonara al presente; rescatar cantes que estaban olvidados, los que más han brillado y han destacado en Granada". Y añade: "Me ha faltado la cachucha, la mosca y demás, que ya los haremos más adelante". Piensa que hay que seguir reivindicando el cante de Granada, "y llevarlo por todas partes".
Sobre el título del disco, comenta que pretendía "que sonara a Granada". Queríamos buscarle un nombre fino, elegante y original, e investigando un poco a los políticos, a los románticos, a los poetas que han estado en Granada, me sentí identificada con el concepto 'La novia de cristal' del político y novelista francés Chateaubriand, que visitó la ciudad a principios del XIX y comentó que Granada es como la novia de cristal de nuestros sueños: todo el que la vez tiene la ilusión de volver a visitarla.
Han sido muchas las horas de estudio e investigación las dedicadas a este trabajo, donde se palpa la presencia de Morente. Morales lo justifica diciendo que "somos lo que escuchamos y lo que aprendemos. Para mí Enrique Morente ha sido un antes y un después en mi trayectoria, porque nos ha dado alas a las nuevas generaciones para intentar crear sin miedo, con muchísimo respeto siempre, desde una base sólida que hay que estudiarla y comprenderla".
Aborda también su faceta de compositora "con mucho respeto, usando cantes de 1931, como la bulería de La Chata, pero dándole un toque actual". Aclara que no es una compositora de oficio, que sólo ha querido darle color a algunos temas, como en los tientos, con letra de Ortiz Nuevo y música suya. De este modo, asegura que ha hecho el disco que quería hacer, tal y como lo había pensado hace tiempo, aunque con las ausencias de cantes ya mencionadas. Ahora, para ella se abre una etapa que incluye en el futuro la promoción de este disco y lanzar otro pronto.
(Jorge Fernández Bustos, Ideal)