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Torturan con excrementos y orina a Leopoldo López y otros presos políticos

Les ponen himnos chavistas a todo volumen de «Chávez vive, la lucha sigue» hasta altas horas de la madrugada para que no puedan dormir

A los presos políticos de la cárcel militar de Ramo Verde, a media hora de Caracas, los torturan tirándoles en su celda en la noche excrementos y orina, y para colmo les cortan la luz y el agua para que no puedan limpiarse. Por si fuera poco, les ponen himnos chavistas a todo volumen de «Chávez vive, la lucha sigue» hasta altas horas de la madrugada para que no puedan dormir.

Estas y otras formas de «tratos crueles, inhumanos y denigrantes» a la que están siendo sometidos Leopoldo López y otros presos políticos que comparten la prisión militar, fueron denunciadas hoy por Lilian Tintori, esposa de López y la alcaldesa de San Cristóbal de Táchira, Patricia de Ceballos, en una rueda de prensa a la que asistió ABC.
Leopoldo López, líder de Voluntad Popular y ex alcalde de Chacao (Caracas), comparte prisión en Ramo Verde con el ex alcalde de San Cristóbal, (Táchira), Daniel Ceballos, el ex alcalde de San Diego, (Carabobo), Enzo Scarano y otros políticos desde hace 8 meses. El gobierno de Nicolás Maduro los acusa de promover las protestas para derrocarle.

El recrudecimiento de las hostilidades contra los presos políticos en la cárcel militar empezó el pasado sábado 24, tan pronto regresó a Caracas Lilian Tintori de su gira europea, en la que se reunió con el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, lo que provocó una crisis diplomática entre Venezuela y España al ordenar Maduro la revisión de las relaciones bilaterales y enviar de consulta a su embajador en Madrid.

A una pregunta de ABC de cómo interpretaba la crisis diplomática generada, Lilian Tintori dijo que no la sorprendía. «Estamos acostumbrados a esos ataques y que nos traten mal», respondió al sugerir que funciona como un chantaje el silencio que las esposas de los presos políticos no piensan mantener.

Lilian Tintori y Patricia Ceballos acusan directamente al presidente Nicolás Maduro de ordenar al director de Ramo Verde, el coronel Homero Miranda, de dirigir la tortura y el plan de terror psicológico contra los presos políticos.

Los detalles del baño con los excrementos y orines los cuenta la alcaldesa tachirense. «La noche del sábado 24 de octubre no los dejaron dormir. Esa madrugada con premeditación y alevosía el señor Homero Miranda, ni siquiera merece que lo llame coronel el director de Ramo Verde, le dio la orden a sus custodios de hacer necesidades fisiológicas en unas bolsas plásticas, que luego amarraron con unas cuerdas. Se subieron a la azotea y comenzaron a golpear las bolsas contra las rejas de la ventana hasta romperse, llenándolos a Leopoldo, Daniel, Enzo y Salvatore de pipí y pupú. Eso es una porquería lo que ha hecho Homero Miranda, cumpliendo la orden de Nicolás Maduro».

Explicó que los cuatro dirigentes políticos desde su reclusión han sido objeto de aislamiento, prohibición de visitas de terceras personas, violación de la privacidad a la correspondencia, requisas violentas, torturas psicológicas y físicas que constituyen una flagrante violación a los tratados internacionales sobre Derechos Humanos.

«Cada vez que tienen una audiencia les perturban el sueño, esa madrugada del 24 de octubre tampoco los dejaron dormir, colocaron silbatos y sirenas hasta las 2 y 3 horas de la madrugada, golpeaban fuertemente la garita, detonaron disparos, le dieron barrotazos a sus celdas, les pusieron música con consignas políticas como “Chávez vive, la lucha sigue”; sacan en ropa interior a Scarano de su celda, le caen a golpes, le niegan la realización de exámenes médicos, permanecen castigados sin poder ver ni siquiera familiares, incluyendo a sus hijos, les prohíben hacer llamadas. ¿Qué acaso esto no es un trato cruel y denigrante? Y por si no fuese suficiente les lanzaron baldes con excrementos humanos, pipí y pupú, que tienen serios riesgos a la salud de nuestros esposos. Luego les cortaron la luz eléctrica y el agua para que no pudieran bañarse ni limpiar su celda y durmieron con esa porquería toda la noche», afirma Patricia de Ceballos.

(Ludmila Vinogradoff, ABC)