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Estados disfuncionales (Yulia Zhuchkova)

Investigadora de la Universidad rusa de Tomsk

Las elecciones de Donbás, el referéndum de Escocia y la falsa consulta catalana han abierto acalorados debates sobre el federalismo y el separatismo. La devolución de competencia a determinadas regiones de una nación hace a los ciudadanos más responsables y conscientes de la inviabilidad de la independencia y sus consecuencias. Así, a diferencia de la gestión de estos problemas en países europeos como Reino Unido, España o Italia, donde los ciudadanos rechazan la idea de conseguir la independencia a toda costa, en los países postsoviéticos, tales como Rusia, Georgia y Moldavia, se han formado federaciones formales donde los derechos de la población son mucho más limitados que en los Estados europeos unitarios. Estos factores explican cómo el colapso de la URSS ha generado pequeñas federaciones multinacionales que en cierta medida se asemejan a los Estados imperiales. En sus intentos de reducir a las minorías, han provocado guerras civiles perpretradas por los intereses egoístas de los separatistas y sobre todo por la falta de madurez de la conciencia política postsoviética. Como resultado, ninguno de los Estados separatistas se considera que son independientes. Por este motivo, estos países se han convertido en Estados disfuncionales y muchos de ellos han pasado a formar parte de la zona de influencia de sus ex metrópolis imperiales, que en este caso es Rusia. Siguiendo esta lógica, las elecciones ilegales que se han celebrado recientemente en Donetsk y Lugansk no suponen una excepción y no sería extraño que condujeran a la aparición de otro "Estado" comparable a la población de algunos países europeos, lo que provocaría el caos en toda la zona de las repúblicas postsoviéticas. Resulta necesario incidir en la idea de que el separatismo nunca ha dado como resultado algo bueno. El futuro no pertenece a los imperios.

(La Razón)