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Los líderes del PSOE tratan de reunificar el partido

El PSOE afronta el día después de permitir la investidura de Mariano Rajoy con la abstención de 68 de sus diputados, el "mal menor" frente a unas terceras elecciones según el presidente de la gestora, Javier Fernández, pendiente del castigo a los 15 parlamentarios que votaron en contra del candidato del PP. El secretario de Organización y portavoz de la gestora, Mario Jiménez, rebajó la cifra de quienes habían roto la disciplina de voto a "seis militantes socialistas", descontando a los siete parlamentarios del PSC y a la magistrada Margarita Robles y la excomandante Zaida Cantera, independientes por Madrid. Según si visión, serían siete (PSC), seis (estrictamente del PSOE) y dos (no militantes).

Sobre los nueve díscolos "el PSOE no tiene jurisdicción”, esgrime Jiménez. De esta forma, el número dos de la gestora, persona de la total confianza de Susana Díaz, trata de rebajar el impacto que tuvo la decisión de los rebeldes de no acatar la resolución del comité federal. Prueba de ello es que, aunque Jiménez trató de restarle trascendencia y valor a la quincena de 'noes', Antonio Hernando, portavoz y presidente del grupo parlamentario, se entrevistó con algunos de los diputados cuyo voto estaba en duda para saber de primera mano qué harían.

En su razonamiento, Jiménez aseveró que los diputados del PSC “conectan más con otras circunstancias que tienen que ver con la evaluación absolutamente imprescindible que procede hacer de la relación que venimos manteniendo las dos organizaciones”. El Consell Nacional de los socialistas catalanes aprobó el martes, por 241 votos a favor y una abstención, el rechazo a Rajoy.
Tanto el portavoz como el presidente de la gestora han manifestado las últimas semanas que el PSOE debería revisar "la relación" con el PSC después de su proceso de primarias del pasado día 15. Miquel Iceta, reelegido como primer secretario, y la otra candidata, Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, coincidieron en que los socialistas catalanes no podían virar del no a la abstención al PP. La revisión podría pasar por que el PSC dejara de tener voto en el comité federal y el congreso, lo que modificaría el reparto de fuerzas en el PSOE. Prueba de su significado es que, aparte de los socialistas catalanes, partido hermano de Ferraz, la federación de Baleares es la única cuyos diputados han votado contraviniendo la resolución que se impuso en el último comité federal por 43 votos de diferencia a favor de la abstención (139-96).

La distinción con el PSC no fue la única. Jiménez observó tras la votación de este sábado en Parlamento que, en el caso de las independientes por la lista de Madrid, “el partido evidentemente no tiene ninguna capacidad”.

La sanción por saltarse la disciplina de voto engloba desde una multa de 600 euros hasta la expulsión del partido. El artículo 78 de los estatutos federales del PSOE establece que los integrantes del grupo parlamentario “están sujetos a la unidad de actuación y disciplina de voto”. “Si la actuación originada” por los diputados “se estimase grave por el comité federal, este tendría facultades para proceder a darle de baja en el grupo parlamentario, procediendo a incoar el correspondiente expediente, que será tramitado por la comisión federal de ética y garantías para que dicte las resoluciones a adoptar”. La potencial apertura de un expediente provocó, tras la renuncia de Pedro Sánchez a su escaño de diputado, que diputados que compaginan su función en las Cortes con cargos orgánicos en sus federaciones optaran finalmente por abstenerse aunque fueran partidarios del no a Rajoy.

A la espera de la decisión de la gestora, uno de sus diez miembros, Francesc Antich, se inclina por que no haya castigo. "Si queremos reconstruir, mi opinión es que ahora toca olvidarse de sanciones y proceder, de forma inmediata, a convocar congreso y primarias", se ha pronunciado el expresidente de Baleares y senador. Habla en sintonía con Francina Armengol, la única de los siete presidentes autonómicos del PSOE que coincidía con Sánchez en intentar un Ejecutivo alternativo y mantenerse en el "no es no", como volvió a dejar claro en su intervención en el comité federal.

Como Antich, Sánchez reclamó en su despedida del Congreso que la gestora ponga este lunes "hora, fecha y lugar" para la celebración del congreso extraordinario en el que la militancia decidirá quién lidera el partido. "Demos por concluida la Operación Triunfo que empezó en julio de 2014. Empecemos a tomarnos en serio a España y al PSOE", se pronunció tras la renuncia de Sánchez el presidente de Aragón, Javier Lambán. El mes al que se refirió tiene un marcado simbolismo en el partido: fue la primera vez que un secretario general resultó elegido por las bases bajo el principio de "un militante, un voto".

(El País)