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Estado, conciencia y revolución (Albert Libereco)

La ideología no es en sí sinónimo de revolución, la revolución no es seguir a pies juntillas un cuerpo de doctrina de un ideario concreto, es mas bien seguir una intuición que revele la verdadera naturaleza del cambio de conciencia basada en la libertad individual.

El Estado es la exaltación del Poder. Mientras haya voluntad de poder habrá Estado. La creación del Estado fue la culminación para el control total de la sociedad debido a la necesidad de someter la voluntad de poder que surgía en los diferenetes ámbitos de relación entre los individuos. La figura del dominador y el dominado dió luz verde a la creación del Estado para la gestión de las relaciones humanas.

La causa primera de la voluntad de poder no es en sí material como muchos nos quieren hacer ver, al contrario, la causa primera de la voluntad de poder es espiritual y atañe al mundo piscológico, con lo cual, el pensamiento es la causa primera de la voluntad de poder. Por lo tanto la esfera espiritual determina la esfera material y no al revés. La voluntad de poder debe ser cambiada por el amor, de ahí que el cambio de conciencia sea fundamental para la transformación radical del individuo y la sociedad.
No se trata de convencer adoctrinando sino de concienciar amando. La conciencia no surge del pensamiento sino del sentimiento.

(In LSD Veritas)