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Miembros de PDeCAT ven el cese de Jordi Baiget como un golpe de estado

Crisis en el Govern

El mensaje del president con el exconseller: “Mientras este yo habrá referéndum”. El president y Vila deciden el traspaso en un café

Con el cese del conseller de Empresa i Ocupació Jordi Baiget como conseller al mostrar sus dudas sobre el 1-O, el president Carles Puigdemont ha querido enviar un mensaje inequívoco: “Mientras yo sea president habrá referéndum”. Una divisa con la que el president no quiere que nadie se confunda.
Un aviso a navegantes que ha generado un profundo malestar y bronca interna en las filas del PDeCAT, sobre todo en Marta Pascal que horas antes había asegurado que “el Govern, con Baiget en él, llegaría hasta al final”. Sectores de peso y cuadros territoriales ahondan en la crítica al president acusándole de ceder a las presiones de la CUP y ERC. “Ha sido un golpe de Estado al partido”, coinciden diversos dirigentes en definir la toma de posición del president. Otras corrientes internas muestran su cerrado apoyo al president por la decisión que aseguran “dar credibilidad al proyecto soberanista de la formación”.

- Cuatro reuniones.

La jornada de este lunes empezó con una reunión muy temprana. A las ocho y media de la mañana se celebró un primer encuentro con miembros del Govern y Jordi Turull como enlace en JxSí en los que se les reclamó “firmeza” ante la nueva etapa que se abrirá este martes con la presentación de la ley del referéndum. En el encuentro nadie mostró intención de dejar el cargo.

Dos horas más tarde se celebró el Comitè Ejecutivo Nacional, donde no estaba Mercè Conesa, del PDeCAT,y donde han vuelto a coincidir Puigdemont con Baiget, que no han mediado palabra. Al contrario, diversos participantes aseguran a La Vanguardia que se ha expresado un mensaje de unidad.

Justo después de la reunión, Puigdemont celebró un encuentro con el conseller Santi Vila en el Cafè Provença, una cafeteria justo al lado de la sede de los pedequianos. En este cónclave, Puigdemont le habría tanteado sobre la posibilidad de sustituir a Baiget.

Ya por la tarde, y después de un encuentro en Palau con Turull y Marta Rovira para centrar los actos de presentación de la Ley del Referèndum de este martes, Puigdemont llamó a Baiget. En la conversación, el president le comunicó la “pérdida de confianza”. “El 1-O se hará un referéndum, al menos, mientras yo sea presidente”, sentenció.

Posteriormente, el president llamó este lunes a Vila comunicándole su intención definitiva de nombrarlo conseller de Empresa i Ocupació. Informó de la decisión al vicepresident Oriol Junqueras y a la consellera Neus Munté. Puigdemont confía en Vila, hay una profunda amistad, pese a los episodios díscolos que el también titular de Cultura ha protagonizado los últimos años. Puigdemont está convencido de la lealtad del exalcalde de Figueres.

- Enfado en el PDeCAT.

En la sede del PDeCAT y en cuadros territoriales del partido, la decisión de decapitar a Baiget no ha hecho ninguna gracia. Todo lo contrario. La cúpula que dirige Marta Pascal no ha escondido su enfado con el cese porque “no suma sino que resta”. Una decisión que indica, en cierto modo, que “Puigdemont va a la suya sin contar con un equipo y las distintas sensibilidades”.

De hecho la coordinadora general del PDeCAT, horas antes había insistido que Baiget continuaría hasta la consumación del referéndum. En este sentido, mostraba su “total y absoluta confianza en el compromiso del conseller con el proceso”. Cabe recordar que el jefe de gabinete del ya exconseller es Quim Bohils, el marido de Pascal.

En el mismo sentido, Pascal celebró una rueda de contactos el pasado domingo 25 de junio con consellers y cuadros del partido para pedir “serenidad” ante las semanas que se acercaban ante la actitud irreversible de Puigdemont hacia el referéndum. Por ello ve que sus esfuerzos para mantener la lealtad de la tropa a pesar de las dudas han sido dinamitados con la fulminación del conseller.

- ‘Golpe de Estado’ y complicidad.

No sólo la coordinadora mostró su desacuerdo con la decisión. Cuadros del partido consideran el cese de Puigdemont como un “golpe de estado” al partido. Otros menos contundentes acusan a Puigdemont de haber cedido a la presión de ERC y CUP. Otros consideran que Puigdemont “se ha afianzado hoy como el candidato de la CUP”.

Una de las voces más contundentes que ha reprochado el cese ha sido el del exconseller de Presidència y condenado por el 9N, Francesc Homs, quien ha coincidido con Puigdemont en la presentación del libro de Ferran Mascarell.

Homs ha afeado la defenestración de Jordi Baiget al considerar que “se debe hacer un proceso inclusivo, hay que contar con todos no sólo con los hiperventilados”. “Aquí a quienes procesan es a nosotros, basta ya de lecciones”, comentaba a La Vanguardia Homs en velada referencia a la CUP y ERC. Opiniones que luego ha hecho públicas a través de su cuenta de Twitter.

Otro dirigente, apuntaba a La Vanguardia que Puigdemont “no había sabido gestionar la complicidad necesaria entre los miembros de su gobierno para con un proceso de esta envergadura”. Un miembro de su círculo más estrecho señalaba que la desconsideración de Baiget responde al hermetismo del president cuando harto de filtraciones cerró muchos puentes de comunicación con sus consellers en asuntos que atañen al referéndum.

- Una buena decisión.

Por otro lado, otros cuadros territoriales, daban por buena la decisión de Puigdemont como una manera rápida de atajar un “problema” que algunos consideraban la punta del iceberg de una estrategia de sectores del partido no muy satisfechos con la dirección institucional del proceso. Para algunos dentro del PDeCAT, Baiget “no estaba solo”.

En este contexto, algunos cargos institucionales opinan que el expulsar a Baiget del ejecutivo por los temores expresados da “credibilidad” al proyecto independentista del PDeCAT”.

- Reunión de JxSí y la Ley del Referéndum.

En todo este relato, la dirección de JxSí, -sin Carme Forcadell, ni Toni Castellà, ni Turull ni Rovira- se han reunido esta tarde en el Parlament. El vicepresident primer, Lluís Corominas, la secretaria segunda Anna Simó, el portavoz adjunto, Roger Torrent; el independiente Germà Bel, y los diputados Lluís Guinó y Albert Batet, entre otros, para “peinar” la puesta en escena de la Ley del Referéndum de este martes.

El centro político de la discusión ha sido decidir si además de las explicaciones se entregaría el texto de la Ley. Un extremo que el PDeCAT no veía claro puesto que en todo momento se ha hablado de “explicar la ley y no repartirla”.

Finalmente, la ley se detallará esquemáticamente a través de un power-point en el acto de la tarde, pero este lunes por la noche se ha cerrado no entregar el texto normativo para evitar cualquier acción jurisdiccional del Estado.

(Quico Sallés, La Vanguardia)