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Roberto Baradel: “Con voluntad, el Gobierno hubiera evitado el conflicto”

Los docentes bonaerenses aceptaron la oferta que realizó Vidal tras meses de negarles una recomposición salarial

Los maestros, que cobrarán un incremento del 27,4 por ciento, responsabilizaron al Gobierno por la prolongación del conflicto

Con críticas a la gobernación de María Eugenia Vidal por haber estirado “innecesariamente” el conflicto, los docentes bonaerenses aceptaron la oferta mejorada de la provincia, que llevó la exigua propuesta del 17 por ciento –planteada como máximo posible en el inicio de las clases– a un 24 por ciento consolidado, más 3 puntos en concepto de recomposición por lo perdido en 2016, más dos sumas fijas de 800 pesos por materiales didácticos. Los maestros cobrarán así un 27,4 por ciento de mejora en sus sueldos de bolsillo, rompiendo el tope que la gobernadora, siguiendo las instrucciones de la Casa Rosada, intentó imponer durante 5 meses.
La aceptación fue dada a conocer por los seis gremios del Frente de Unidad Docente, tras realizar una ronda de consultas a sus bases. El titular del Suteba, Roberto Baradel, dijo que aunque la cifra no llega al 35 por ciento que reclamaban, “quedó claro que el gobierno tenía el dinero para hacer una propuesta salarial diferente”.

“Lamentablemente, no existió de parte del Ejecutivo bonaerense voluntad de diálogo ni de negociación. La gobernadora decía que no había un peso más, ¿por qué ahora está el dinero? El dinero estaba desde el primer día. Se quiso imponer una pauta salarial a la baja. El Gobierno no quería discutir la recuperación del poder adquisitivo del año pasado, y ahora lo tuvo que discutir”, dijo Baradel. “El Gobierno intentó meterse en la interna del sindicato, y le fue muy mal; intentó fracturar el frente de unidad docente, y le fue mal porque seguimos unidos. Confrontó con los docentes porque su decisión era imponer una pauta a la baja, y no lo logró, porque no lo aceptamos. Ahora empezó a correr el tiempo electoral –agregó–. Entre que no cedimos y que se acercan las elecciones cambiaron la estrategia. Estaba convencido de que la plata estaba”, planteó el titular del Suteba.

“Nosotros hubiésemos preferido una propuesta mejorada de la que han planteado pero sabemos que no han convocado a la paritaria nacional y eso es una dificultad importante”, siguió. “Vamos a seguir discutiendo para que convoquen a la paritaria nacional, tenemos que modificar el tema de los básicos docentes, queremos discutir el tema de infraestructura, cargos docentes, formación y actualización docente, educación pública de calidad, condiciones laborales, todo esto queremos discutir con el gobierno.”

- Medio año.

El acuerdo cierra un conflicto que atravesó medio año de clases, con una ofensiva del macrismo sobre las organizaciones gremiales que sólo parece haber frenado el inicio de la campaña electoral, con el ministro de Educación, Esteban Bullrich, como principal candidato de Cambiemos.

En el camino quedó un repertorio de medidas antisindicales inédito desde la recuperación democrática: la amenaza de contratar suplentes para reemplazar a los docentes que adhirieran a los paros, el pago de un plus a los que no se sumaron al plan de lucha, el pedido de quite de la personería del Suteba por desconocer la conciliación obligatoria, una intensa campaña de deslegitimación contra los dirigentes gremiales –centrada en la figura de Baradel–, el envío de policías a escuelas del conurbano a pedir las listas de los huelguistas, los descuentos por los días no trabajados.

“El conflicto se pudo haber arreglado mucho tiempo antes, sin necesidad de llegar a todo lo que hemos pasado en estos cinco meses”, coincidió Mirta Petrocini, dirigente de la Federación de Educadores Bonaerenses.

- Inflexión.

Trasladados a los sueldos, los porcentajes acordados implican que un maestro que recién se inicia –que hoy cobra 9800 pesos– a partir de octubre ganará 12.150 pesos. La cláusula gatillo de aumento por inflación compromete al Ejecutivo provincial a recomponer los salarios en el caso de que el Indec registre una suba de los precios anual superior al 21,5 por ciento.

Según el cálculo que hacen en la provincia, el salario promedio pasará, a su vez, de 19.200 a 23.322 pesos.

Acompañada por su ministro de Economía, Hernán Lacunza, y el titular de Educación, Alejandro Finocchiaro, Vidal habló del acuerdo en una conferencia de prensa. La gobernadora buscó instalar la lectura de que su administración logró cambiar la lógica de la negociación paritaria docente, domando a los gremios.

“Esto no es una paritaria más, es una paritaria que marcó un punto de inflexión en la manera como nos vinculamos por la educación pública”, sostuvo. “Por primera vez en muchos años entendimos que teníamos que ponernos de acuerdo con los chicos en las aulas”. Vidal aludió así a la decisión de reemplazar los paros por medidas alternativas tomada por los gremios en abril, después de hacer una encuesta en las escuelas de toda la provincia (luego hubo una nueva huelga en junio, como respuesta a los descuentos masivos de los días de paro).

“En las paritarias anteriores –continuó Vidal– los acuerdos llegaban antes de que empezaran las clases, por presión, o producto de los paros. Esta paritaria no es el resultado de los paros: se logró dialogando y con los chicos en las aulas.” El discurso se enfocó así en establecer la idea de que se había logrado doblarles la mano a los gremios.

- Tiempo de descuentos.

El descuento de los días de paro como medida disciplinadora ya venía siendo ensayada en otros distritos los años anteriores –la avanzada más dura fue en Mendoza, donde la provincia ató una parte del sueldo al presentismo–. En el caso bonaerense, la gobernación fue inflexible y no devolverá lo descontado.

¿Por qué Vidal no apeló a fijar un aumento menor por decreto? Para Petrocini, porque la experiencia muestra que el decreto no termina el conflicto. “Ya hemos pasado por eso de los decretos en años anteriores, cuando gobernaba (Daniel) Scioli. A pesar de su firma, la lucha continuó y a mediados de año debió reabrir la discusión”. La dirigente rechazó que, como sostiene el PRO, los paros no hayan servido para mejorar la situación de los docentes: “En todos estos años de lucha fue al contrario: excepto en raras excepciones como el año pasado, todo lo que hemos obtenido fue a través de luchas muy intensas”.

El acuerdo estableció, finalmente, que la negociación de la paritaria del 2018 comience en noviembre de este año. El Frente de Unidad pidió que continúen reuniéndose las comisiones que tratan temas no salariales, para dar respuesta a los problemas como los infraestructura edilicia, comedores escolares y la cobertura de los cargos vacantes.

Quedó abierta una discusión sobre cómo recuperar los 17 días de clase perdidos. La gobernadora insistió en esas jornadas “se van a recuperar”.

Finocchiaro, como titular de Educación, firmó el 18 de mayo la resolución 1131, en la que estableció mecanismos para que las escuelas recuperen los días de paro. Allí indicó que las que hayan perdido entre uno y cinco días los recuperarán en la primera semana de las vacaciones de invierno –del 17 al 21 de este mes– y que otras deberán sumar horas en las jornadas previstas como institucionales. Desde los sindicatos aseguran que esto es inviable y que la recuperación se hará sin modificar el calendario lectivo.

- Oferta para discutir.

El Gobierno mejoró la propuesta a los profesores

Educación les propuso a los docentes universitarios un aumento de entre el 25 y el 26,4 por ciento, según los cargos. Por primera vez, los gremios aceptaron analizar la propuesta

Después de ocho reuniones paritarias, hubo un acercamiento entre los docentes universitarios y el Ministerio de Educación. La oferta salarial que el Gobierno presentó ayer fue la primera que los gremios no rechazaron de plano y en forma unánime. La nueva propuesta también se divide en cuatro cuotas, pero supera el 25 por ciento de aumento y, para profesores de cargos superiores, llegará hasta el 26,45 por ciento, según calcularon los dirigentes sindicales. Desde Educación, en cambio, intentaron sostener que el incremento sería del 21 por ciento. Ahora, los sindicatos discutirán la propuesta en asambleas para resolver si aceptar o no la oferta. La próxima reunión paritaria será el martes que viene.

Después del largo estancamiento de la negociación, con el Gobierno afirmado en no pasar los 20 puntos de incremento, la mejora de la oferta se vinculó, según trascendió, con dos cuestiones: el aumento que firmaron los maestros bonaerenses (27 por ciento); y la necesidad compartida por el ministro Esteban Bullrich y el secretario de Políticas Universitarias, Albor Cantard, ambos candidatos del oficialismo, de encarar la campaña electoral con el conflicto docente si no cerrado, al menos atenuado.

La nueva propuesta se divide en cuatro cuotas: un 4 por ciento en marzo y 6 en junio (10 puntos que ya habían sido otorgados a cuenta), una cuota en septiembre de 8 por ciento (se adelantó de diciembre) y un 3 por ciento en noviembre; además, se agrega un 2 por ciento de un programa de jerarquización docente (ya comprometido). Como son cuotas acumulativas, y como la propuesta incluye modificar el nomenclador docente (la relación salarial entre los cargos más altos y más bajos) de 1,74 a 1,76, el aumento irá del 25 por ciento hasta 26,45 puntos. De acuerdo con los cálculos gremiales, el aumento para los docentes auxiliares sería del 25,01 por ciento; del 25,54 para los jefes de trabajos prácticos; del 25,92 para los profesores adjuntos; del 26,22 para los profesores asociados; y del 26,45 para los profesores titulares.

“Se rompió el techo salarial”, destacó Carlos De Feo, secretario general de Conadu. Dijo que si bien la propuesta “no satisface” las “expectativas finales, mejora mucho la oferta anterior”. La Conadu realizará el congreso de su federación el martes que viene, probablemente a la mañana, para llevar una definición a la reunión paritaria de esa tarde.

“Iremos a asambleas en todo el país a partir de mañana (por hoy) hasta el viernes, para tener nuestro congreso el lunes al mediodía, donde definiremos qué hacer”, dijo a este diario Luis Tiscornia, secretario general de Conadu Histórica. Ayer prefirió no hacer “valoraciones” sobre la oferta, pero estimó que, a diferencia de las propuestas previas, “amerita la discusión”, por eso la elevaron a asamblea y no la rechazaron directamente. Para Tiscornia, uno de los motivos de la mejora en la oferta fue la medida que está tomando la Conadu Histórica de no tomar exámenes finales durante el mes de julio, a la que se suma la decisión conjunta de ambas Conadu de no iniciar las clases el segundo cuatrimestre si no hay acuerdo paritario.

“La nueva oferta es más integral porque atiende el reclamo del nomenclador docente, y porque tomó el reclamo de los gremios que querían percibir todo el aumento este año”, dijo Danya Tavela, subsecretaria de Políticas Universitarias. La oferta tiene una cláusula gatillo por la inflación que podría discutirse en septiembre, diciembre o febrero, “algo que siempre se marcó desde el Gobierno”, remarcó Tavela, quien sostuvo que desde el Ministerio de Educación tienen expectativas de que se pueda avanzar en una definición con los sindicatos y “dar por concluida la negociación”. La funcionaria también fue tajante al expresar que el anuncio de las federaciones de no dar clases desde agosto no hizo cambiar la oferta, sino que desde la SPU siempre intentaron mejorar la oferta y “apostar al diálogo sin ceder a extorsiones”.

Los sindicalistas aseguraron que en las asambleas de base que comenzarán a hacerse hoy “va a haber mucho debate”, porque si bien la oferta rompe el techo salarial, y comparada con paritarias de otros sectores “es buena”, no satisface todas sus expectativas. Y remarcaron que la decisión de no comenzar el segundo cuatrimestre se mantendrá hasta que la paritaria esté firmada.

- Crónica del conflicto.

Las claves de la paritaria docente

El conflicto de María Eugenia Vidal con los docentes era previsible desde diciembre, cuando el ministro Esteban Bullrich anunció que no llamaría a la paritaria federal. Ese mecanismo fijaba un piso de aumentos y con ellos un incremento del Fondo de Incentivo Docente y del Fondo Compensador, para que las provincias más pobres garantizaran el pago de salarios.

La oferta inicial fue un 18 por ciento, frente al 35 que pedían los maestros. Los gremios lo rechazaron y convocaron a un paro el 6 y el 7 de marzo. Vidal anunció la convocatoria a “sesenta mil personas” que se ofrecieron como “voluntarios” para que den “apoyo escolar” durante los días de huelga. Con clases suspendidas en 22 provincias, el paro nacional tuvo alta adhesión y más de 70 mil personas se manifestaron frente al ministerio.

El 15 de marzo comenzó otro paro nacional de 48 horas. En las escuelas de provincia ya iban por el sexto día de paro. La gobernadora pidió que les quitara a los gremios la personería por no acatar la conciliación obligatoria, avanzó con descuentos masivos por los días de huelga y anunció que pagaría un premio de mil pesos a quienes no adhieran a los paros.

El 21 de marzo decenas de miles de maestros participaron de la Marcha Federal Educativa.

El 29 y el 30 de marzo hubo nuevos paros en provincia y el 7 de abril los docentes de todo el país se sumaron al paro de la CGT y dos días después fueron reprimidos en el Congreso, donde Ctera intentaba armar una Escuela Itinerante. El 11 pudieron armar la carpa e iniciaron otro paro nacional de 24 horas. Macri dijo que “los docentes en lugar de cumplir las normas, las violan”.

El 17 de abril Vidal ofreció 20 por ciento más presentismo, y planteó un acuerdo por tres años. Los gremios lo rechazaron. La gobernación oficializó además el plus a los carneros pese al fallo de la jueza María Ventura Martínez, que la intimó a no pagarlo y a no descontar los días de paro. El 2 de mayo redujo las cuotas de tres a dos, más una suma extra de 1500 pesos. Los gremios la rechazaron.

El 18 de mayo Roberto Baradel ganó las elecciones del Suteba con el 70 por ciento de los votos. Baradel fue el blanco de la ofensiva oficial contra la organización sindical y recibió amenazas contra su familia. Macri acusó a los dirigentes de tener prácticas “mafiosas”.

Con los alumnos en las aulas y los docentes en las escuelas, los gremios continuaron su campaña de reclamos por las redes sociales. Luego de 40 días de espera sin medidas de fuerza, Vidal les ofreció otro punto más, 21 por ciento, más una suma fija de 2000 pesos como “recomposición” por lo perdido el año anterior. Los gremios lo rechazaron por insuficiente y el 14 de junio se realizó un nuevo paro.

- Los puntos del acuerdo.

El acuerdo de la gobernación con los gremios docente establece que:

Si la inflación de este año supera el 21,5 por ciento, los sueldos serán recompuestos hasta igualar el índice que haya estimado el Indec.

Consolida de un aumento del 24% en el salario básico, el que se toma de calcular la antigüedad, el plus por enseñanza y por función.

El salario de bolsillo logra una mejora del 27,4 por ciento.

Los anticipos cobrados en abril y mayo “a cuenta de futuros aumentos” pasarán a formar parte de la recomposición de 2016.

Una suma por materiales didácticos, otorgada por la Nación, con modalidad Fonid (hasta 2 cargos) de mil 600 pesos (800 en agosto y 800 en octubre).

Un docente que recién comienza a trabajar, es decir con un cargo y sin antigüedad, pasará de los 9800 pesos que cobra hoy a percibir 12.151 en octubre.

(Laura Vales, Gastón Godoy, Página 12)